Sombrero celeste
Sombrero celeste

Por fin aceleró la máquina para darle alegría a los celestes. Sporting Cristal se aplicó y superó 1-0 al Cienciano del Cusco en el estadio San Martín de Porres.
Desde el inicio de las acciones los celestes se colgaron en el campo de los rojos por las bandas. Los encargados de llevar el peligro fueron Yotún y Chávarri, mientras que Lobatón fue el indicado para poner la pausa en el armado de juego de la máquina de Cristal. En cambio, Cienciano intentó defenderse y dejó sus ataques en el Cusco; ni Guevara ni Mariño ni Ibarra aparecieron con ese juego que hacen cuando se encuentran en las alturas cusqueñas.
Los ataques celestes presagiaban la victoria en todo momento. A los 11', Andy Pando con un cabezazo; luego, Lobatón con un tiro violento a los 15'; después, Espínola a los 20' eran los ataques con señas de gol del Cristal.
En el complemento, Cristal rompió la barrera del silencio e hizo gritar a su hinchada el esperado gol.
Fue a los 54' cuando el Chino Ximénez hizo la jugada del partido tras recibir un servicio al borde del área, pues se dio el tiempo preciso para esperar la salida del arquero cusqueño Noriega y hacerle un "sombrerito" que, pese a lo elevado del balón, se metió entre la cabeza de los zagueros cusqueños, que no atinaron a despejar y sólo vieron su valla caer. Era el gol de los celestes.
En el minuto 82', cuando se iba a cobrar un tiro libre a favor del conjunto cusqueño, Trobbiani se metió a la cancha y fue expulsado. Tuvo una fuerte discusión con su par celeste, Guillermo Rivarola, e incluso hizo un amague de golpearlo.
¿Y Cienciano? Nunca apareció. Y no reaccionó. Se entregó y no intentó buscar el empate, menos el triunfo que le pudo haber dado la punta del Descentralizado.