alemania. Usain Bolt, debería escribirse con mayúscula, pues este atleta jamaicano, especialista en pruebas de velocidad, es sin duda una leyenda viva. Su extraordinaria velocidad y la aparente facilidad con que consiguió superar récords mundiales impresionaron al mundo entero y lo consagraron como el velocista más completo de la historia. Este atleta nació en el seno de una familia pudiente si se compara con la pobreza que asola a la isla caribeña. De niño, su crecimiento fue espectacular, lo que, unido a una alimentación desequilibrada, le provocó una escoliosis (desviación de la columna); pero, aun así, corría como un galgo. No empezaron a tratarle la anomalía hasta que, a los quince años, se convirtió en el campeón júnior del mundo más joven de la historia en 200 metros.
Ganador. Como todos los niños de la isla caribeña, en la escuela primaria ya se dedicaba a correr, el deporte que más gusta a los jamaicanos, hasta el punto de que una simple competición escolar congrega a más de veinte mil espectadores. Los jamaicanos entrenan sobre hierba y descalzos, practicando la velocidad. Se han buscado razones genéticas para explicar por qué Jamaica es "la isla de los esprínters". Un estudio de la Universidad de las Indias Occidentales, publicado en abril de 2008, apunta a la genética: la población presenta inusuales cantidades de actinen A, una sustancia que contrae las fibras musculares de contracción rápida. Otros hablan de tradición, porque la población desciende de esclavos de África occidental, con un pie muy ancho adaptado para cruzar la sabana. Sólo los más fuertes sobrevivían al viaje, cuya primera parada era Jamaica.
Hijo del viento. Alto (1,96) y fibroso (86 kg), su constitución no se correspondía con la musculatura de los últimos grandes velocistas. Por eso su entrenador, Glen Mills, hizo lo posible por alejarlo del hectómetro y centrarlo en los 200 metros: siendo tan alto, su salida de los tacos era lenta. Pero Bolt, afortunadamente para el atletismo, no le hizo caso. El 16 de agosto del 2008 ganó la final olímpica de 100 con un récord mundial (9.69). Y al cumplirse exactamente un año logró en Berlín el título mundial mejorando su récord en 11 centésimas (9.58) con solo 23 años. Aunque Usain Bolt aseguró que jamás dejaría Jamaica y que no sucumbiría a los dólares americanos, porque lo consideraría una traición a su país. Lo cierto es ya es hijo de la gloria. Su progenitor aseguró que el secreto de su hijo (de quien dijo que era "muy perezoso para entrenar") estaba en el ñame, una planta que forma parte de su dieta habitual.
Humilde. "Ganar tres medallas de oro es maravilloso, y estoy orgulloso de mí mismo. No ha sido difícil hacer esto porque trato de ser yo mismo y eso me divierte. No creo que sea, todavía, una leyenda. Año tras año tengo que seguir siendo campeón una y otra vez para serlo", declaró ahora último.