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Una mala comunicación en el centro de trabajo puede derivar en malas relaciones entre los trabajadores. Es más, los conduce a la ineficiencia dado que proyectan de alguna manera sus incomodidades con los clientes. En ese sentido lo recomendable es conocer las causas que interfieren con una buena comunicación y tratarlas.

-Diversidad cultural. Si una empresa no toma en cuenta este aspecto tendrá serios problemas de comunicación, pues diferentes culturas tienen su propia manera de interpretar las cosas, especialmente con el lenguaje no verbal. Por ejemplo, para los norteamericanos es normal señalar con el dedo índice mientras que los asiáticos lo toman como un gesto grosero.

-Sin liderazgo. Si la gente al mando de la empresa son líderes incompetentes, muestran indecisión y no inspiran confianza entre sus empleados generan una mala comunicación. Incluso los dejan sin rumbo sin saber bien qué hacer. Los temas personales también puede interferir con el trabajo, por lo que a veces es mejor darles un tiempo libre a los empleados para que se resuelvan sus asuntos.

-Desmotivación. Esto sucede cuando los trabajadores se sienten poco apreciados o por qué no se les da la oportunidad de usar su creatividad y todo su potencial. Y cuando es así, ellos no comunican solo lo necesario, lo cual conlleva a una débil comunicación. En cambio cuando son bien respetados, se vuelven más creativos y productivos.