Como nunca se sabe exactamente cuándo nos tocará atender a una persona difícil, es necesario armar un protocolo de atención al cliente que nos permita evitar estas situaciones. Sigue estos consejos y podrás reducir el riesgo de enfrentarte a un incómodo momento:
1. Explica todo. Brinda a tus clientes toda la información que puedas sobre el producto y los términos de compra para que tomen una buena decisión.
2. No caiga en discusiones. Una persona complicada no entiende muchas razones y probablemente no deje de hablar por buen tiempo. No hay que interrumpirlo o tratar de discutir con él.
3. Ser paciente. Probablemente no se trate de un cliente en pie de reclamo sino de una persona que no fue bien atendida y necesita que se le explique una vez más cómo utilizar el producto. También están los que quieren hacer cambios porque aún no están del todo decididos. Hay que dedicarles un poco de tiempo y eso es todo.
4. No preocuparse tanto por la compra. Algunos vendedores se sienten frustrados cuando atienden a por mucho tiempo a una persona y la venta no se concreta. No desespere, si la atención fue buena, el cliente volverá.
5. Disculparse. En cuanto quede claro que algo en el proceso de compra falló, es necesario que asuma su responsabilidad como vendedor y le ofrezca al cliente las disculpas del caso sin reservas. de otro modo caería en una justificación que no tiene lugar en el ámbito profesional.

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/YUMGFUFLANCXPMRYESPUHGEJBM.jpg)
