Ocho distritos de Lima en la mira de nueva modalidad delictiva

Colombianos dan dinero a negociantes con poco capital; si se retrasan en pagos, pueden ser asesinados. "“¿Necesitas dinero? ¡Nosotros te damos la solución! Préstamos inmediatos, sin aval, no importa si estás en Infocorp”", este es uno de los atractivos avisos.
Ocho distritos de Lima en la mira de nueva modalidad delictiva

Ocho distritos de Lima en la mira de nueva modalidad delictiva

17 de Octubre del 2015 - 14:06 » Textos: A. Caruajulca

“¿Necesitas dinero? ¡Nosotros te damos la solución! Préstamos inmediatos, sin aval, no importa si estás en Infocorp”.

Este fue el atractivo aviso que vio Ángela Quispe pegado en un poste de luz en Comas. Abrumada por las deudas, adquirió el crédito, pero jamás imaginó que al retrasarse en el pago de una cuota su vida se convertiría en un calvario.

GOTA A GOTA. Ángela es una de las víctimas del “gota a gota”, nueva modalidad delictiva que crece día a día. Se trata de dinero facilitado por colombianos a comerciantes de forma rápida, con un interés mensual del 20%, que van pagando a diario.

El peligro está en que si los eventuales “deudores” no cumplen con pagar a tiempo, reciben amenazas, agresiones físicas e incluso pueden ser asesinados por sicarios.

Estos “prestamistas” operan en Comas, Los Olivos, Puente Piedra, San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y Ate.

MERCADO. “Buscan a víctimas en sectores populares. Los que acceden a este préstamo son dueños de bodegas, imprentas, panaderías, cambistas, taxistas y otros que trabajan con dinero a diario y no son sujetos de créditos inmediatos”, detalló el mayor PNP Jhony Espinoza.

Como los pagos se hacen de buena fe, en ocasiones estos delincuentes aducen haber recibido billetes falsos y, por tanto, obligan a sus víctimas a pagar nuevamente la cuota más una penalidad.

“Algunas veces, ante el retraso, suelen llevarse a la fuerza objetos de valor del acreedor. Lo peor es que ya se han registrado muchos crímenes de este tipo”, alertó Espinoza.

Reveló además que estos colombianos reciben el capital desde el extranjero a través de remesas de dinero (dólares o euros) que son abonadas a cuentas bancarias de terceras personas (lustrabotas, canillitas, indigentes). 

La Policía de Colombia trabaja en conjunto con la del Perú para intercambiar información sobre esta modalidad delictiva.