(Foto: Minem)
(Foto: Minem)

Lo que inicialmente fue un proyecto de modernización de la refinería de Talara (Piura), para convertir el crudo pesado de la selva peruana en combustibles con bajo contenido de azufre y así colaborar con el medio ambiente, terminó con la construcción de una nueva infraestructura.

El proyecto, que empezó en 2014, se denomina hoy Nueva Refinería de Talara (NRT), cuyas operaciones comenzarían a fines de este mes, según adelantaron voceros de Petroperú.

De acuerdo con el cronograma del proceso de arranque gradual y progresivo -que empezó el 12 de abril de 2022, tras la entrega, por parte de Técnicas Reunidas, de la Unidad de Destilación Primaria a Petroperú-, la NRT debería haber entrado en operación a fines de diciembre pasado.

Voceros de la empresa estatal manifestaron a Correo que se estima que la NRT empezará la producción de gasolinas y diésel con bajo contenido de azufre a fines de enero este año.

Esto, explicaron, será luego de superar el retraso en el suministro de insumos para las unidades de hidrotratamiento del complejo de refino, consecuencia del bloqueo de vías de acceso a algunas ciudades del sur país.

“Hasta el momento se ha puesto en marcha la Unidad Destilación Primaria, la Unidad de Destilación al Vacío, la Unidad de Producción y Purificación de Hidrógeno, la Planta de Nitrógeno, los sistemas de enfriamiento y contra incendio, entre otras unidades de proceso y auxiliares”, precisaron los voceros.

En esa línea, subrayaron que luego de concluir con el arranque de las unidades de hidrotratamiento se continuará con las unidades de conversión y conversión profunda.

Consultados si a fines de enero la planta estará operativa al 100%, refirieron que es lo más probable.

DEUDA. La NRT demandó una inversión superior a los 5 mil millones de dólares, monto que ha endeudado tanto a Petroperú que lo colocó al borde de la quiebra.

Por ello, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) salió a su rescate y le inyectó capital por 1,000 millones de dólares y le facilitó una línea de crédito por 500 millones de dólares -mediante el Banco de la Nación- para pagar la importación de combustibles, principalmente.

La crisis financiera de la petrolera estatal se hizo muy evidente con la escasez de combustibles, lo que puso en alerta al país ante la posibilidad de una paralización del transporte de carga y, por lo tanto, del riesgo de desabastecimiento de alimentos en las principales ciudades del territorio nacional.

De acuerdo con Petroperú, la Nueva Refinería de Talara fue construida bajo los más altos estándares internacionales, lo que permitirá producir gasolinas, diésel y GLP con un contenido máximo de 50 partes por millón de azufre, lo que contribuye a la preservación del aire y la salud de todos los peruanos.

Posee 16 unidades de proceso y cinco paquetes de unidades auxiliares y servicios complementarios, así como dos muelles de carga líquida y 21 tanques nuevos de almacenamiento.

En la actualidad la producción de crudo es mínima, por lo que se prevé que Petroperú deberá importar crudo para luego refinarlo en la NRT.