La calle La Merced de Arequipa tomó ese nombre desde que allí empezó a construirse el conjunto arquitectónico iglesia - convenio de la Orden Mercedaria, en el año 1551 obra que fue concluida en 1607, según se registra en los anuarios de la propia institución religiosa.
Durante la colonia, en esta arteria vial se ubicaron además las casonas de las familias nobles y adineradas. Otros datos aportados por el historiador Juan Guillermo Carpio Muñoz, indican que a lo largo de las cinco cuadras de La Merced vivían los descendientes de los fundadores españoles.
En la esquina formada por La Merced y Palacio Viejo, en el año 1558 don Martín Almazán, uno de los fundadores de Arequipa, quien además tenía la función de regidor, alguacil mayor y alcalde ordinario, compró el solar y mandó a construir en él, su casa. Don Bernardino de Avila, maestro cantero fue el encargado de hacer levantar la casa, que constaba de una sola planta."Un patio y dos danzas de arcos”.
Arequipa, tierra de volcanes y terremotos, dejó sentir su furia y en 1582, y fue destruida, en una parte considerable. Después de este gran suceso natural, la casona fue vendida al regidor del Cabildo, don Andrés Herrera y Castilla.
El “cataclismo” de 1600, volvió a destruir la casona, pero do años después fue reconstruida en base a sillar y así se mantuvo hasta 1708 cuando fue modificada de manera importante.

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