Paula Galdos Bernal no conoce otra forma de vivir que no gire en torno a la marinera. Fue alumna excelencia en el Colegio Santa Úrsula, en Arequipa y hoy es estudiante invicta en la Universidad Alas Peruanas. Al filo de la madrugada del lunes 1 de febrero, se coronó Tricampeona al ganar el título de Campeona en la Categoría Juvenil en el 56° Concurso Nacional y 6° Internacional de Marinera que se realizó en el Coliseo Cerrado Gran Chimú de la ciudad de Trujillo.
¿Cómo te iniciaste en la marinera norteña? Cuando tenía cuatro años, siguiendo los pasos de mi hermano Jonathan y mis primos Cristhian, Roberto y Diego Velásquez Bernal. Se diría que nací en el ambiente.
¿Y cuál fue la clave para llegar a tan corta edad a ser tricampeona? Mucha dedicación, sacrificios como dejar de ir a fiestas y también hacer muchas cosas al mismo tiempo, tratar de aprovechar todo momento y descansar poco.
¿Cuál fue la etapa más ajetreada de tu vida? Cuando estaba en el colegio, además de los ensayos de marinera, debía dar clases, entrenar para la selección de básquet del colegio, ir a clases, hacer las tareas y algunas veces hasta asistir a un partido.
¿Alguna vez te sentiste tan cansada como para decir basta? Sí, ha sido mucha presión y cansancio. De hecho dije que dejaría la marinera cuando fui campeona infantil, pero mi amor por este arte fue más fuerte. Lo mismo dije al salir campeona junior y seguí.
¿Ahora que eres campeona juvenil, lo dejarás? No, esta vez ni lo he pensado. El trabajo es muy duro, pero no me detendré hasta ser Laureada.
¿En qué consiste? En ganar tres veces la categoría campeón de campeones. Las parejas que campeonaron en su categoría en un año, al siguiente compiten por el primer lugar. Deben ganar tres veces de esa forma y obtienen el título de Laureada.
¿Cuántas parejas tienen esa distinción? Solo 7 en 56 años del Concurso Mundial de Marinera, voy a esforzarme para conseguirlo.
¿Estudias? Sí, estudio derecho en la Universidad Alas Peruanas. Empezaré el tercer año en marzo, voy a especializarme en derecho empresarial. Elegí esta carrera porque me gusta competir y ganar.
¿También trabajas? Sí, enseño marinera en la academia de mis primos, a niños desde los 4 años, es un trabajo agotador, pero muy gratificante. También dirijo el taller de esta danza en el Colegio Santa Úrsula, en donde estudié.
¿Crees que los arequipeños tienen potencial para la marinera norteña? Sí, mucho por nuestro carácter apasionado. La marinera exige tener seguridad, mucho sentimiento para saber expresar lo que se siente al bailar. Debes sentir pasión y los arequipeños somos así.
¿Este arte te ha permitido viajar? Sí, a lugares que jamás hubiera podido. Las colonias de peruanos en el mundo, quieren recibir a los mejores exponentes de su arte y he tenido la suerte de ser invitada. Conozco Tokio y Nagoya (Japón), Madrid (España), La Paz (Bolivia), Las Vegas, San Francisco, Los Ángeles, Nueva York (EEUU), Otawa (Canadá).
¿El público para el que bailas es de peruanos únicamente? También hay muchos extranjeros y me causa admiración cómo es que ellos sienten tanto respeto por la calidad del arte peruano, no solo la marinera.
¿Ya tienes invitaciones? Estoy analizando ir a Denver, Las Vegas además de Chile y Canadá, lo único malo es que se cruzan con la universidad y no siempre tengo la compresión de algunos docentes, no todos piensan igual, en apoyar a la juventud y el arte.
¿Crees que puedes darle algún consejo a los jóvenes como tú? Sobretodo a quienes como yo aman la marinera, les digo que es un arte maravilloso y que en esta y otras vocaciones, todo esfuerzo tiene su recompensa, la marinera me ha llenado de infinitas oportunidades y se ha convertido en el mejor regalo que mi madre, Rosita Bernal, me pudo dar.

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