Con 62 años de edad Zacarías Kumaramangalam es rector del Santuario de Chapi. Procedente de la India, Kerala, este religioso cuenta su estadía en el país y sobre su labor pastoral ad portas de la fiesta de la Virgen de Chapi.
¿Cuánto tiempo lleva en Perú?
Llevó nueve años y siete meses. Soy de la orden de los Carmelitas de María Inmaculada.
¿Cómo llegó a ser religioso?
Escuché el llamado de Dios, tenía once años de edad. Comencé como acólito en Kerala, en el colegio parroquial Enmanuel.
¿En cuántas parroquias ha trabajado?
En muchas. En Arequipa en Tingo, Quequeña y Chapi.
¿Fue complicado llegar a un país con otras costumbres?
Sí, hasta hoy algunas palabras me son extrañas. Cuando llegué a Arequipa, el idioma, la cultura todo era distinto.
¿Qué fue lo más raro?
La espiritualidad, en la India la gente va mucho más seguido a misa. Es un honor que un miembro de una familia vaya por el camino de Dios y busque la verdad.
¿Qué tan duro es el trabajo?
Son más de 180 mil personas, más de 10 misas por día más confesiones, imagínese. Pero es la devoción a la mamita.
¿Y se ha perdido al fe de los jóvenes?
Mucha televisión, programas sin mensaje, cada vez más niños y jóvenes son atraídos por eso y por el internet.
¿Está en contra de la Unión civil?
Por su puesto. Dios creo un hombre y una mujer.
Se acerca la fiesta de la Virgen de Chapi. ¿Más trabajo?
Más devoción, cada año viene gente de todo el mundo a visitar a la Virgen de Chapi.
¿Se concreta este año la nueva iglesia de Chapi?
Tenemos fe en que la nueva gobernadora regional le ponga interés a la mamita de Chapi. Esperamos que sea así pues cada vez más gente de todos los países visitan el santuario.

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