Por décadas, cientos de quechuhablantes no alcanzaban la justicia, debido a que jueces y fiscales no entendían el quechua, esa dificultad ahora fue superado gracias al trabajo voluntario del traductor e intérprete Rafael Cristóbal Arce Mamani.
Desde hace cuatro años, Rafael ha recorrido todos los módulos de justicia de la región para asistir a personas que no pueden leer, escribir ni entender el idioma español.
Ese trabajo silencioso fue reconocido por la comisión de Alto Nivel Anticorrupción de la Presidencia de Consejo de Ministros (PCM), quien lo nombró como “Embajador de la Integridad 2019”.
Cristobal Mamani es un abogado que trabaja como asistente en la Segunda Sala Laboral de la Corte de Justicia de Arequipa, quien al ver la necesidad de muchos quechuhablantes decidió apoyarlos.
Su trabajo como traductor no es remunerado, cada vez que requieren de su ayuda, él acude para asistir a los analfabetos y luego retorna a su puesto de trabajo a continuar con sus diligencias.
”Me he convertido en su ojos, sus oídos, su voz, la lengua de quienes sólo pueden expresarse en quechua”, manifestó con emoción durante la ceremonia donde se le entregó el reconocimiento.
Uno de los casos donde su participación fue trascendental, ocurrió cuando una niña quechuhablate, que fue violada por su padre, no lograba ser entendida por la Fiscalía; solo a Rafael Arce, la menor pudo relatar cómo fue abusada.
El presidente de la Corte de Justicia, Carlo Magno Cornejo, destacó la labor del servidor judicial ya que permite acercar la justicia a todos los ciudadanos.

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/M2UODMCUHZHUDMGRWZHNJF3E3Y.jpg)
