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La costumbre de pagar a la pachamama para trabajar en zonas mineras

La creencia de la necesidad del pago a la tierra sigue en varios pueblos de la sierra del Perú
La costumbre de pagar a la pachamama para trabajar en zonas mineras

La costumbre de pagar a la pachamama para trabajar en zonas mineras

26 de Marzo del 2017 - 12:24 » Textos: Nelly Hancco

A consecuencia de un huaico, el 16 de enero, 7 obreros quedaron sepultados en la mina Las Gemelas en el distrito de Acarí, provincia de Caravelí-Arequipa. A casi dos meses del fatal accidente, solo 3 cuerpos fueron recuperados y 4 aún se encuentran a 350 metros de profundidad.

Para el hombre andino, el lamentable hecho no solo se trata de un accidente producto de la fuerza natural, sino un claro mensaje de la pachamama.

Antes que llegaran los españoles, los peruanos tenían sus propios dioses como el sol, la pachamama (tierra), los apus (cerros). Tenían sus creencias, tradiciones y muchos o un gran sector de la población andina aún las preservan y la practican.

Una de estas creencias es el rito del “pago a la tierra”, que consiste en entregar una ofrenda como señal de respeto, gratitud y agradecimiento a la pachamama por los productos otorgados como los alimentos a través de la agricultura, el agua y los minerales en el caso de las minas.

Realizar esta misa andina no es cosa sencilla, se necesita de un experto, de un sacerdote andino, que sobre todo tenga fe en la naturaleza para presidir la ceremonia.

Zacarías Ocsa es uno de los maestros reconocidos en la provincia de Caylloma.

¿Para qué casos se paga a la tierra? Según Ocsa para realizar todo tipo de actividades. “Para el estudio, trabajo, para que nos vaya bien en el negocio o para empezar en algún proyecto… también se paga a la tierra para construir una casa, comprar un carro, así nos sentimos protegidos”, señala.

Para el hombre andino, realizar el ritual es como solicitar la bendición o la licencia de la pachamama o tierra, para que la actividad que se emprende sea un éxito y no un fracaso, dolor o tragedia.

En la minería, según Ocsa, este rito de pago a la tierra no solo es necesaria, sino obligatoria, porque al excavar y extraer parte del fruto o producto de la pachamama sin hacer el respectivo pago, es igual a robarle o quitarle parte de su ser, sin que haya dado su consentimiento.

Para el naturista Héctor Yava, la tierra es como una persona que pide alimento y la mejor forma de pagar es ofrecerle coca, maíz, chicha, quinua, bebida, entre otros productos.

Bajo esta premisa, en opinión de Ocsa, el apu (cerro) se cobró con la vida de los trabajadores, la falta de pago que omitieron los administradores, es decir, al inicio de los trabajos. Sin embargo, este tipo de pagos no solo se realiza al empezar el proyecto, sino de forma anual.

El mejor día para ofrecer la ofrenda a la tierra es el 1 de agosto. “Es el día en que el vientre fecundo de la pachamama se abre para recibir las ofrendas, como una madre que extiende sus manos para abrazar a su hijo”, asegura Ocsa.

Héctor Yava señala que otra fecha indicada para concretar esta ceremonia tradicional son los carnavales.

¿QUÉ ES LA MISA? Ello dependerá del motivo de la ofrenda. Para que los cultivos tengan buena producción, el contenido de la ofrenda consiste en coca, maíz, sebo, vino, feto de animales, entre otros productos.

Pero si se trata de pagar a un cerro para la extracción de minerales como plata, cobre, oro, la ofrenda que debe armarse no solo será con los ingredientes ya mencionados, sino con más productos y de la mejor calidad, además de contar con un buen maestro, pues existe el riesgo de que el pago sea rechazado.

Es como querer ofrecerle un ágape a una persona y que la comida que preparó el chef no le agrade. Para que los productos sean bien recibidos, tiene que ser un buen chef y una buena comida. Así queda bien el chef y el que invitó (empresario)”, narró Ocsa.

El experto en este tipo de ceremonias indicó que algunos de los ingredientes difíciles de encontrar es el feto de la vicuña o huanaco, pero “el mejor pago a una mina de oro es la de una vida humana”, reveló. Agregó que este último detalle es un secreto a voces que nadie se atreve a decirlo en las zonas mineras.

El maestro de estas ceremonias, Héctor Yava, considera que la tierra solicita sangre, por lo que se acostumbra derramar sangre de animales a las vetas. Además de quemar una parte de la ofrenda y enterrar la otra parte en la misma zona minera.

REINICIO. Ocsa considera que para retomar los trabajos en la zona minera Las Gemelas, es necesario realizar el pago para curar las heridas del cerro. Es necesario el rito para pedir disculpas, para olvidar la osadía de extraer el mineral sin su consentimiento, sin haber pagado por el mineral.

Además, señala que para retomar los trabajos y evitar otras tragedias, que para los ojos de las personas solo se trata de accidentes laborales o ocasionados por la fuerza de la naturaleza, es necesario realizar otro pago a la tierra.