La tradición del boticario que quedó en la historia
La tradición del boticario que quedó en la historia

Las primeras farmacias en Arequipa eran regidas por sus propietarios, quienes eran profesionales en el manejo de fármacos.

El representantes del Colegio Deontológico de esta carrera, Jorge Luis Fernández Cuadros, elaboró un boletín histórico al respecto, donde explica que el trabajo de estos antiguos establecimientos fue regulado por una ley emitida por el entonces presidente, Andrés Avelino Caceres, el 28 de noviembre de 1888.

Así, bajo el régimen de esta ley , en los años 1920 se impulsaron las Farmacias “El Pueblo” con propietarios de la familia Portugal y “Lozada” ubicadas en las calles San Juan de Dios, frente a donde funciona ahora el Reniec. Actualmente, en lugar de estas entidades funcionan en esas mismas calles dos cadenas de boticas.

ASISTENCIA. Fernández señala que había una rencilla sana entre sus trabajadores por las ventas e incluso los dueños prohibieron la aparición de una nueva competencia alrededor.

Los establecimientos de esos años contemplaban un muestrario con los principales medicamentos y exhibían en una esquina un botiquín donde se incluía los ingredientes para preparar fórmulas magistrales.

“El médico lo recetaba a la medida, peso y talla de la persona y nosotros lo preparábamos en frascos, porque en esos tiempos eso se enseñaba en la universidad”, explicó el profesional, quien recordó que hizo varias de esas preparaciones, pero que ahora ya no se usan porque no se recetan, debido a que los medicamentos vienen de laboratorios y tienen marcas.

Estas formulas contenían agua destilada, jarabe, sustancias medicamentosas, entre otros elementos.

Las farmacias perduraron hasta hace unos ocho años y desaparecieron porque sus dueños alquilaron sus locales a otras que llegaron después . Incluso había algunos especialistas autorizados para manejar alcaloides.

“Moría el farmacéutico y desaparecía la farmacia, a menos que sus hijos estudiarán la misma profesión” finalizó.

TAGS RELACIONADOS