Nicolaza C. (80), el miércoles, horas después de morir en el patio de una rústica casa de pueblo joven Santa Rosa, Paucarpata, parte de su rostro fue devorado por perros salvajes que rondan la zona.
Según vecinos, la octogenaria, quien vive en el sector del Badén, ubicado en el mismo distrito, llegó hasta el terreno que le pertenecería a su hija fallecida, donde hay dos ambientes de ladrillos, con intensiones de evitar que extraños se apropien de la propiedad.
Aún por razones que son investigadas, dos días después, pereció y al estar sola, nadie se percató del hecho.
Perros que rondan la zona, habrían ingresado a la casa de la anciana para devorarle el rostro.
El sábado, parientes de la Nicolaza C. llegaron y se percataron de lo sucedido y llamaron a los agentes de la comisaría de Israel.
El caso sigue en investigación.

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/YEXA5PEDWNCTPGOGLTY4HB24PM.jpg)
