Imagen
Imagen

En el vértice de las calles Santo Domingo y Piérola de , el emolientero Sixto Castillo Paz, de 49 años, vierte el líquido hecho a base de cebada en vasos de vidrio, agregando gotas de botellas conteniendo limón, llantén y linaza. La época más fría del año, a mediados de julio, fustiga a los arequipeños y qué mejor idea la de tomarse un emoliente, bien caliente, para aquietar las bajas temperaturas.

Quizá, Sixto no sepa que la industria del emoliente es uno de los negocios que mayor crecimiento tuvo en los últimos 3 años, con un movimiento económico de aproximadamente S/. 700 millones, y ventas por más de mil millones de nuevos soles anuales (según la Asociación de Emolienteros Peruanos).

Señor Sixto, ¿Cuánto es su ganancia diaria?

Más o menos, saco entre 70 y 80 soles al día. Me alcanza para mantener a mis cuatros hijos. Trabajo de lunes a sábado, desde las seis hasta las once de la noche.

¿Siempre vende emolientes en esta esquina?

Sí, desde que empecé hace tres años. Es muy concurrida, y eso es bueno para el negocio. Además, solo lo vendemos a un sol y eso atrae a muchos.

¿Tiene otra pasión, además de preparar emolientes?

La verdad, no. Ser emolientero es lo que más me gusta, además también me fascina tomar la bebida.

¿Por qué cree que el emoliente es tan demandado?

Por varios motivos, pueden ser el sabor, su efecto reparador, sus propiedades curativas en el organismo, o hasta la misma costumbre de tomarlo en la noche. Ya tengo a varios “caseritos”, que todos los días vienen a tomar su emoliente. Si por algún motivo no me ven, me buscan por todo el Centro.

¿Qué dicen los turistas que prueban la bebida?

La mayoría se va satisfecho. Algunos lo toman con cierto temor, por tratarse de la primera vez, pero cuando lo beben, me piden un vaso más. Para mí, el emoliente es una bebida mágica.

¿Cómo fue su inversión para montar el puesto de ventas?

La cocina me costó unos S/.600 y los otros accesorios de limpieza y ollas me costó cerca de S/. 200.

¿Cuántos emolienteros forman parte de la Asociación?

Los que trabajamos en el Centro Histórico y estamos registrados, somos seis.

TAGS RELACIONADOS