Las lloviznas registradas desde septiembre cubrieron de verde los cerros desérticos de las provincias de Islay y Camaná. La aparición de vegetación y flores de distintos colores atrajo a visitantes, especialmente a las Lomas de Mollendo y Quilca, Pampa Colorada en Ocoña, pero el ingreso de personas también genera preocupación por los daños que pueden ocasionar a la flora y fauna silvestre.

Este cambio en el paisaje entre septiembre y diciembre, cuando las lomas costeras reverdecen gracias a la humedad y las lloviznas. Durante esta temporada, estos ecosistemas albergan diversas especies de plantas y animales que dependen de estas condiciones para desarrollarse.
Ante el aumento de visitantes, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), a través de su oficina en Arequipa, pidió a la población cuidar estos espacios naturales y evitar acciones que afecten su conservación.

Entre las principales recomendaciones está caminar únicamente por los senderos establecidos, no arrancar ni pisar la vegetación y evitar alimentar o perturbar a los animales silvestres. También se pide no dejar basura, no encender fogatas e impedir el ingreso de mascotas.
Las lomas costeras ofrecen un paisaje poco habitual en una región predominantemente desértica. Por ello, SERFOR exhortó a disfrutar de su belleza sin dejar residuos ni alterar el entorno natural, para que la flora y fauna puedan conservarse durante esta temporada y en los próximos años.





