Tres historias contadas por el arequipeñista Juan Guillermo Carpio Muñoz nos llevan a conocer de cerca a Ángel “Torito” Muñoz, el mejor charanguista de la Ciudad Blanca y uno de los más grandes cultores de la música mistiana.
La amistad entre Carpio Muñoz y El Torito data de muchas décadas atrás, cuando el charanguista y guitarrista volvió a Perú luego de un tiempo en Bolivia, recorriendo sus ciudades con el grupo Los Tonchos Negros.
Cuenta Carpio Muñoz que su amigo se dedicó entonces a comercializar ganado, lo que lo llevó a recorrer muchos pueblos del sur. Una de sus paradas habituales era Cusco, a donde llegó un 24 de junio, cuando en plena Plaza de Armas de la Ciudad Imperial celebraban el Inti Raymi, entregando premios a ganadores de expresiones diversas, entre ellas, a un cazador que había matado a un venado.
El relato crudo de este hombre sobre cómo persiguió al animal desangrándose, para rematarlo frente a sus crías, a las que intentó proteger, llevó al músico arequipeño a llorar y retirarse conmovido de la plaza. En su habitación de hotel, cogió la guitarra y compuso lo que más tarde se conoció como “La danza del venado”, una melodía que cuenta en las cuerdas del instrumento y con especial maestría, la desesperación del animal ante la muerte.
“Esta historia nos deja ver la sensibilidad del artista, demostrada con gran talento en la guitarra”, dice Juan Guillermo Capio, quien oyó la melodía cuando escribía el libro Arequipa, Música y Pueblo, donde recopila obras del sentir popular mistiano.
“Pocos saben que Ángel fue un magnífico guitarrista y maestro de un gran interprete joven, Pedro Rodríguez (el compositor del canto para el Bicentenario) quien en el 2011, grabó junto al Torito “La danza del venado”. Esta vez, Rodríguez está en la guitarra”, agrega el sociólogo arequipeñista.
SEGUNDA HISTORIA
Era 1977 cuando Juan Guillermo Carpio, junto al músico Ricardo Córdova y el actor Germán Rodríguez Amado, organizaron un espectáculo artístico en homenaje al Sesquicentenario del colegio Independencia en el Teatro Municipal. Jorge Cornejo Polar, director nacional del INC, estaba entre los asistentes y al ver el éxito, pidió a los artistas que se presenten en Lima. Esta vez, en el elenco estaba el Dúo Serpa y El Torito Muñoz.“Arequipa, canta y baila” es el nombre del recital que llamó la atención de Raúl García Zárate, el eximio guitarrista, quien enamorado de las melodías arequipeñas, la guitarra y el charango, los convenció para tertuliar esa noche (ya de madrugada) en su casa. Más tarde los animó a grabar un disco que no se pudo hacer en la casa disquera a la que Zárate pertenencía, Sono Music, sino en la competencia. En esa grabación, Zárate interpreta la guitarra, pero no figura en los créditos. El disco es Ruegos.
PINGLIO Y EL ESPEJO DE LA VIDA
“Ligligchar” o mataperrear, es el término que Juan Guillermo Carpio usa para referirse a las salidas con su amigo Ángel Muñoz. En estas ocasiones, numerosas sin duda, iban a comer y divertirse en las picanterías de la ciudad. En una ocasión, en una de las calles de Yanahuara iban ambos entonando alegres “El Espejo de Mi vida”, de Felipe Pinglio, y Ángel lo hizo de corrido, letra competa y bien entonado, lo que llamó la atención de su amigo.Fue una de sus últimas salidas, hace año y medio, cuando la salud del charanguista estaba ya delicada.
EL TORITO
Ángel Mariano Muñoz Alpaca nació el 2 de octubre de 1928. Sus padres fueron don Francisco Muñoz Aguirre y doña Toribia Alpaca Palomino.Aprendió de manera autodidacta a tocar el charango y la guitarra siendo aún un niño.
Pero no fue sino varias décadas después que logró sacarle al pequeño instrumento de cuerdas ese sonido que lo caracterizó, como llorando, como el lamento arequipeño que está presente en sus melodías, como el yaraví.
Juan Guillermo Carpio recuerda que fue su amigo quien le contó que su primera composición en guitarra la hizo a los pies de la tumba de su madre en el antiguo cementerio de Cayma, en la calle Lari Lari, a donde el intérprete se arrojó presa del dolor una madrugada , poco tiempo después de la muerte de la matrona arequipeña.
Esta tarde, Ángel Muñoz será enterrado en el cementerio Parque de la Esperanza, luego de las exequias que desde ayer se efectúan en el velatorio Las Condes.

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