Usuario de Pensión 65 escribe su libro y parte de las penurias de los 12 hermanos

A sus casi 80 años, se ha propuesto inmortalizar su vida. Debido a las carencias, hermanos migraron a otros países
Usuario de Pensión 65 escribe su libro y parte de las penurias de los 12 hermanos

Usuario de Pensión 65 escribe su libro y parte de las penurias de los 12 hermanos

14 de Enero del 2019 - 13:04 » Textos: Correo » Fotos: Difusión

Llegar a la tercera edad puede ser un nuevo principio. Un ejemplo de eso es la vida de Reynaldo Pablo Salcedo Cano, un zapatero usuario del programa Pensión 65, que ha encontrado, a sus 79 años, la inspiración suficiente para escribir un libro con sus memorias

Nació en Arequipa, en una familia de 12 hermanos que pasó grandes penurias para sobrevivir. En su relato afirma que llegaron al extremo de hurtar papas de las chacras para poder comer. Cumplió 15 años y se marchó del hogar para buscar trabajo, en su periplo llegó hasta Manchay, en Pachacámac, donde se quedó a vivir.

Sus hermanos corrieron otra suerte y llegaron a Japón, España, Venezuela, o simplemente se quedaron en Arequipa.

Se hizo zapatero y con el paso de los años se quedó con ese oficio, poco apoco sus sentidos se fueron perdiendo, especialmente, la vista. Fue mediante el programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social que recibió un par de anteojos, suficiente para motivarlo a escribir su historia en una máquina de escribir.

“Pulmonía” es uno de los capítulos de su libro, donde relatará que al no poder vencer la fiebre de uno de sus hermanos, su papá salió de casa con el enfermo en brazos para buscar ayuda. “Allá en el campo, vivíamos solos. Mi padre nos contó que en su camino entró a una casa grande, bien iluminada, y que una señora vestida de blanco pudo salvar a mi hermano. Lo raro es que, al pasar los años y buscar aquella casa, nunca la encontré por mi cuenta”, afirma Reynaldo.

Otro relato que titulará “Malula”, describe la época que trabajó para una familia de buena situación económica, la cual, sin embargo, nunca le expresó muestras de cariño. “Para Navidad, en nuestros cuartos, donde nos alumbrábamos con velas, guardaban obsequios como bicicletas, dulces, vestidos y perfumes importados, pero solo los veíamos pasar. Ellos decían que habíamos nacido para servirlos, nos hacían dormir en el suelo, y una vez, cuando Juan (otro de los trabajadores de la vivienda) entró al baño de los señores, le dieron una paliza”, rememora Reynaldo.

El anciano vive en la casa de reposo María Madre del Amor Hermoso hace unos años y es un devorador de los libros de la biblioteca de este recinto.

Programa. Pensión 65 atiende a 544,202 adultos mayores en pobreza extrema en 1,874 distritos del país.

Lo más leído