“Bibliomoto”: cuando la cultura no tiene límites

Heber y Regina, una pareja de esposos, recorren los pueblos de Huarmey con su biblioteca rodante.
“Bibliomoto”: cuando la cultura no tiene límites

“Bibliomoto”: cuando la cultura no tiene límites

06 de Abril del 2015 - 10:01 » Textos: Yoshi Vera

La cultura no conoce de límites y eso lo tienen claro los esposos Heber Ocaña y Regina Mariños. Ambos vienen sorprendiendo al mundo, que ya resalta su labor, por tener la primera “Bibliomoto” en el Perú. Una mototaxi que convirtieron en una biblioteca rodante que utilizan para difundir el hábito de la lectura por distintos pueblos de Huarmey, desde hace años.

GRAN TAREA. Este labor, que es parte del proyecto que crearon y denominaron Futura, nació bajo la inspiración de la música del grupo rockero ochentero Radio Futura y tiene sus inicios en 1999. En esa época, Heber, con los libros que recopiló en su paso por la universidad, y Regina fundan en su vivienda, ubicada en el asentamiento humano Santo Domingo, en Huarmey, la Biblioteca Comunal Obraje.

Tras años de dedicarse a la promoción de la cultura en su comunidad, Heber tuvo que abandonar el país en junio del 2003 y viajar hasta España. La difícil situación económica que atravesaba lo llevó a tomar tal decisión de separarse de su esposa y sus dos hijos para trabajar en el extranjero. Regina, pese a la ausencia de su esposo, prosiguió al mando de su biblioteca, pero no fue por mucho tiempo. A mediados del 2004, ella tuvo que cerrar su espacio cultural para dedicarse más tiempo a sus pequeños, quienes necesitaban más de su atención.

A MAL TIEMPO. Luego de cuatro años de postergación, Regina y Heber, quien desde España mandaba textos para aumentar el fondo bibliográfico, deciden reabrir su centro de lectura. Pero esta vez no lo hicieron solos, sino aliados con la institución educativa Santa Rosa, quien apoyó con sus docentes para que difundan el habito de leer, y la institución estatal Promolibro, que les donó 80 libros de cuentos. Entusiasmados por la contribución de ambas organizaciones, quienes ya conocían su trabajo, la pareja de esposos deciden abrir nuevamente la Biblioteca Comunal Obraje y seguir llevando educación a más niños de su localidad.

PASIÓN. Las pocas veces que vino a visitar a su familia de Europa, Heber llegaba con sus maletas cargadas de diversos libros, los cuales compraba en librerías o ferias que se realizaban en Madrid. Incluso, hubieron textos que recogió de la basura.

En España, este huarmeyano, quien no dejaba de pensar cómo hacer para promover más la cultura en su pueblo, conoció los “Bibliobuses”. Los cuales eran unidades móviles, que llegaban a distintos puntos de la ciudad española y promovían la lectura.

Ahí, este padre de familia, quien trabajaba como jardinero, en el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, pensó cómo trasladar esa idea a su pueblo y fue cuando decide convertir una mototaxi en una biblioteca rodante. Esto, aprovechando que ya contaba con dicha unidad, porque en el 2006 decide adquirirla para que su esposa pueda ayudarse con el ingreso familiar.

SU LOGRO. Tras siete años en el extranjero, Heber retorna de forma definitiva al Perú, en octubre del 2009, y decide plasmar su idea y cambiar su unidad menor en una “Bibliomoto”.

Ya con su vehículo, Regina y Heber han llegado exitosamente a distintos centros poblados del valle Huarmey, ubicados a más de diez kilómetros de la ciudad, como son Congón y Tayca. Así como a Puerto Huarmey, al asentamiento humano 9 de Octubre, La Victoria, Miramar, Buena Villa, entre otros lugares. Pese al esfuerzo que le ponen a lo que hacen, no contar con un presupuesto permanente hace que solo puedan salir con su biblioteca rodante cuatroo cinco veces al mes.

Aunque requieren dinero, el servicio que prestan a la colectividad huarmeyana lo hacen sin recibir ganancias a cambio. Incluso, son ellos mismos, quienes deben costear los gastos que le ocasiona desplazarse de un lugar a otro.