Por procesos administrativos pendientes en nuestro país y el extranjero por realizar presuntamente pesca ilegal, el buque factoría más grande del mundo se encuentra casi dos años en nuestro litoral. Damanzaihao, embarcación que tiene cinco naves de arrastre, es de propiedad de la empresa Sustainable Fishing Resources, dueña también de Copeinca.
ACUSACIONES. Sobre dicha embarcación se han realizado diversos comentarios, como que estaría pescando en nuestro mar, que es una fabrica que procesa el recurso hídrico hasta convertirlo en harina, entre otras acusaciones; pero al respecto sus representantes nos aseguraron que todas esas versiones son solo desinformaciones.
En una visita a la embarcación, el jefe de flota de arrastre de la Damanzaihao, Fernando Martínez Ravello, manifestó que actualmente la nave se encuentra inoperativa.
“Antes los diversos cuestionamientos que se han dado, es bueno aclarar que la embarcación entró a nuestro litoral el 17 de octubre del 2014 y desde esa fecha no opera, porque en primer lugar sus naves de arrastre no están autorizadas para pescar en mar peruano, solo lo hacen en aguas internacionales. Lo mismo pasa con la nave superior, que incluso no está diseñada para pescar porque no tiene aparejos de pesca y no tiene redes, solo es una procesadora que sirve para congelamiento. Es decir, cuando esta nave estaba operativa fuera de las 200 millas, las lanchas pequeñas recogen el producto hidrobiológico y luego a través de mangueras sube hacia la Damanzaihao, aquí recibe un procesamiento, que solo es separación por tamaños y su embolsamiento, para ser congelada”, expresó.
El ingeniero también detalló que está embarcación, que está lista para ser usada en cualquier momento mide 239 metros de largo por 32.2 de ancho, tiene una capacidad para refrigerar de mil 500 toneladas al día. Además, explicó que las cinco lanchas pequeñas que la acompañan y sirven de abastecedoras son de 2 mil toneladas.
“Realizado el trabajo de pesca por las naves pequeñas, todo sube hacia la Damanzaihao, aquí el pescado, que es jurel oceánico, es seleccionado por tamaños y luego es refrigerado a 18° bajo cero, hasta terminar embolsado y congelado a 20° bajo cero hasta su destino final, que se desconoce porque solo la empresa lo transfiere como producto congelado”, explicó.
SANCIONES. El asesor legal de la empresa, Marco Jamanca Vega, explicó sobre los procesos administrativos que impiden que esta nave vuelva a sus faenas de pesca en aguas internacionales.
“La Damanzaihao está impedida de pescar en aguas internacionales por un proceso administrativo pendiente en la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacífico Sur (OROP-PS), el motivo fue por realizar un transbordo de pota y jurel. Ahora, por eso también nos inició un proceso administrativo el Ministerio de Producción (Produce), porque consideró que tenían jurisdicción en esa zona, cuando la Constitución del Perú expresa que el Estado no tiene competencia fuera de las 200 millas”, aseveró.
El abogado agregó que cuando dicho proceso administrativo concluya y resulte favorable para su representada, la Damanzaihao regresará a aguas internacionales para sus labores de pesca y refrigeración. Ya que por estar parada tiene pérdidas que alcanzan el medio millón de dólares anuales.
“En el Estado Peruano está prohibido que una nave, jurelera y anchovetera, realice transbordo sin tener autorización de Produce, pero qué pasa cuando estás a las 600 millas, a quince días de territorio peruano, acaso vas a mandar un fax pidiendo la autorización. No pues, porque eso está ya regulado en la OROP, en su convención que norma este tipo de actividades. Ahora estamos a la espera que Produce resuelva y luego comunique a la OROP, para que se levante la sanción y volvamos a laborar”, concluyó.

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