El 13 de mayo último, Correo Chimbote reveló en exclusiva que el empresario pesquero Fernando Richard Barreto Paredes (42) aparecía en la base de datos de los “Panama Papers”, la más grande filtración de documentos de creación de empresas “offshore” en paraísos fiscales.
Esto tras hacer la consulta en la página web del Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ) por sus siglas en inglés. En esta base de datos, figura la dirección y un mapa de Google de la vivienda del inversionista afincado en este puerto, ubicada en Nuevo Chimbote.
En aquel momento, informamos que según la Sunat, Barreto Paredes es propietario de “La Casa del Reloj” y de varias embarcaciones pesqueras, a decir de algunos amigos suyos consultados por Correo. La publicación de la nota periodística originó que personas vinculadas a este empresario compraran ese día casi todo el tiraje tanto en Chimbote como en Nuevo Chimbote.
Ayer, después de dos meses, Ojo Público, el portal web de periodismo de investigación, difundió un amplio informe en el que desnuda todo el historial del empresario pesquero.
Según el sitio web, Barreto fue acusado por el Ministerio de la Producción por operar con fallos judiciales irregulares. Multado y suspendido en innumerables ocasiones por casos de pesca de anchoveta en exceso o por hacerlo en áreas prohibidas del litoral norte del Perú, se convirtió en el 2015 en uno de los clientes de la filial de Mossack Fonseca en las Islas Vírgenes Británicas, después de que la Superintendencia de Administración Tributaria (Sunat) lo pusiera en la mira por cobranza coactiva, evasión tributaria y presunto desbalance patrimonial.
TRECE LANCHAS. Ojo Publico descubrió que el empresario -quien figura como dueño de 13 embarcaciones pesqueras inscritas en Piura, Chiclayo, Trujillo y Lima, un terreno rural de 7 hectáreas en Chimbote y vehículos de lujo en la capital- usó los servicios del polémico estudio panameño en Lima para adquirir las sociedades “offshore” Balzares Group y Redgap Group en el Caribe el 2015. Esto ocurrió poco tiempo después de que el Ministerio de la Producción le embargara el predio antes citado por una deuda coactiva superior a S/.1 millón y de que la Sunat comenzara a rastrear sus operaciones tributarias y financieras vinculadas a una red de presuntas empresas de fachada en Chimbote y Lima.
La historia de este caso empezó cuando el cliente de la firma panameña, propietario también de una compañía constructora creada en Lima en el 2014, de un llamativo auto Porsche comprado por US$ 75 mil el 2015 y apoderado de una empresa financiera constituida este año en Chimbote con un capital de S/.1 millón, intentó bloquear una serie de acciones de fiscalización de la Sunat que se extendieron a otras presuntas empresas de fachada del rubro pesquero.
La investigación periodística descubrió que los principales sindicados en el proceso en curso son Barreto Paredes, la chimbotana Liliana Marisol Alegre López (42), vinculada a sus negocios, y un grupo de personajes de su entorno. Tanto Barreto como Alegre han estado en la mira de la Sunat desde el 2012. El empresario, que aparece en los “Panama Papers”,y la mujer, que registra domicilio en un pueblo joven de Chimbote, figuran entre los empresarios bajo investigación por montar un complejo esquema de evasión mediante la acumulación de millonarias sumas de dinero por concepto de detracciones.
En este proceso jugaron un papel clave más de 50 compañías que tienen el mismo perfil: fueron creadas en los últimos años bajo el rubro pesquero y se ubican en el distrito limeño de Surquillo y el centro de Chimbote, una de ellas es jirón Leoncio Prado 334, donde se encuentra domiciliada la madre del empresario, al igual que sus empresas Hielo Mar del Chimbote y Constructora Feriba.
Casi todas fueron dadas de baja en la Sunat mientras Alegre era su gerente general, estuvieron activas por un plazo promedio de casi tres años y operaban como empresas individuales de responsabilidad limitada (conocidas por la sigla EIRL). Ojo-Publico.comconoció que la Sunat estableció en el 2007 las primeras irregularidades en el accionar de Barreto Paredes como gerente general de la empresa Pesquera Dios del Mar y por ello lo obligó a pagar S/.400 mil.
El ente tributario, según la resolución del caso, estableció entonces que el empresario actuó con dolo porque no entregó ningún documento contable sobre sus operaciones de compra, venta y los importes de detracción de sus clientes (un mecanismo tributario para pagar impuestos) en la época fiscalizada.
HABLA BARRETO. En comunicación telefónica con Correo, Barreto aseguró que solo tiene seis embarcaciones, y no de trece como dice el informe, además agregó que su patrimonio está justificado. Admitió también que la Sunat lo ha investigado e incluso tiene una apelación pendiente en el Tribunal Fiscal de esta entidad. Dijo que las “offshore” fueron creadas para vender sus embarcaciones, pero finalmente el negocio no se concretó pues le querían pagar menos del precio pactado.
“No me corro de la realidad. Me duele que a mi como empresario y generando empleo me traten de esa manera, quiero que antes de sacar alguna nota investiguen porque me perjudican. A raíz, del primer informe, estoy recibiendo amenazas, me están pidiendo cupos. Que me demuestren que he contratado a Mossack Fonseca”, señaló.

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