Están advertidos. Para asegurarse que sus autoridades electas cumplirán con sus promesas de campaña electoral, los líderes de las comunidades chopccas azotaron en público y en la plaza de armas al nuevo alcalde de Yauli, Silvestre Soto Olarte y a su plana de regidores.

El presidente de la Nación Chopcca, Pablo Ataypoma Soto, fue el encargado de flagelar por tres veces a los encargados de dirigir a su distrito.

DE RODILLAS. Empezando por el alcalde, uno a uno pasaron a postrarse ante los comuneros para ser azotados, cuyo “lacerante” mensaje es que, de incumplir sus promesas, el castigo futuro será mayor.

El alcalde besó el látigo en señal de humildad y compromiso y agradeció de paso el “honor”, pues dijo que esto le recordará que deberá actuar con rectitud durante su mandato.

SE NIEGA. No obstante, no todos estuvieron de acuerdo con la azotaina, pues el regidor de oposición Juan Soto Sotacuro no quiso inclinarse para juramentar y menos recibir el latigazo.

Este hecho desató las pifias y silbidos de los asistentes quienes vieron en su acción un mal augurio y hasta una majadería, por lo que querían que sea azotado “de verdad” para escarmiento.