El dolor es lo de menos, lo que prima aquí es la fe y la devoción a Tayta Niño.

En este partido chinchilpos y gamonales no se disputan un campeonato, sino la bendición de su santo patrón. Pero, al sonar el pitazo final el partido terminó en un cero a cero.

Por lo que hoy se definirá este resultado. Posteriormente ambos bandos pasaron al tradicional zumbanacuy, y de está manera ellos expresan su fe y devoción por Tayta Niño.