El índice de la anemia subió en 3,7 puntos porcentuales en la región Junín, es decir, pasó de 53,3% a 57%, de acuerdo a la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) 2018 del Instituto de Estadística e Informática (INEI). La anemia consiste en una baja concentración de hemoglobina en la sangre que afecta el desarrollo de la niña o niño.
INDICADORES. La prevalencia de anemia en niñas y niños de 6 a 35 meses de edad para el año 2018 fue más alta en la región Puno alcanzando el 67,7%. En el último año la anemia disminuyó en 14 regiones, registrándose las mayores reducciones en Puno (8,2%) y Amazonas (6,6%). Por el contrario las regiones que presentan un mayor incremento son: Provincia Constitucional del Callao (4,6%), Arequipa (4,2%) y Junín (3,7%).
El titular de la Dirección Regional de Salud (Diresa) Junín, Coco Contreras Córdova, manifestó que si bien es cierto el indicador subió, es por múltiples factores. “Recalcar que la anemia es crónico y no agudo, y bajar el indicador depende del estilo de vida de las familias”, resaltó.
En ese sentido, remarcó que priorizará el punto de la educación, para que los padres estén enterados qué tipo de alimentación protege de anemia a sus niños. “Básicamente insistir en la suplementación de hierro, en los jarabes, pastillas y múltiples aditamentos de carga de hierro que deben consumir los menores”, dijo Contreras.
El titular de la Diresa Junín, reveló la poca efectividad del sistema de entrega de suplementos vitamínicos y minerales a las familias con infantes en la región Junín para hacer frente a esta enfermedad generada por la falta de hierro en la sangre.
Además, todos los años, el Estado compra y distribuye bolsitas de micronutrientes o “chispitas” que contiene pequeñas cantidades de hierro; no obstante, en la distribución se desperdician en los almacenes sin llegar a despacharse. “Este problema es más en las zonas rurales, porque esta fallando el sistema operativo y administrativo. Vamos a incidir en resolver ese punto que es la distribución”, resaltó.
Pero, ¿qué más hacer? Contreras, señaló que los programas también ayudarán a conseguir esta meta. Por ejemplo, el programa Médico de Familia, que mapeará las zonas vulnerables y visitará casa por casa para dar seguimiento a la reducción de la anemia en los engreídos del hogar.
Además, hizo un llamado a la población para que sus hijas e hijos tengan una alimentación saludable rica en hierro. Ello debido a que hay familias que reciben los micronutrientes, pero que no cumplen con darles a sus hijos e hijas la dosis indicada, ya que muchas veces los padres consideran que sus hijos están “recuperados” y dejan de darle los jarabes durante la primera semana cuando “el tratamiento de la anemia dura en promedio seis meses”.
Asimismo, la Endes 2018 informó que la desnutrición crónica en niñas y niños menores de 5 años afectó a las regiones pobres del Perú, principalmente a Huancavelica (32%), seguido de Cajamarca (27,4%), Huánuco (22,4%), Amazonas (20,4%), Ayacucho (20,2%), Apurímac (20,1%) con tasas de desnutrición crónica superiores al 20%.
En Junín aumentó, y de 17,3% pasó a 19,2% en el 2018.

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