Los incendios forestales en Junín vienen causando graves daños a la agricultura, la ganadería y la biodiversidad. Cristian Quispe Navarro, responsable de la Unidad Técnica Forestal y de Fauna Silvestre de Serfor Sierra Central, informó que se han registrado cerca de 45 incendios en lo que va del año, con más de 6 mil hectáreas de matorrales y pastizales afectados.
Entre las principales causas figuran las quemas agrícolas descontroladas, agravadas por la falta de lluvias y las altas temperaturas.

Daños
La destrucción de estas áreas afecta directamente la disponibilidad de alimento para los animales y perjudica la recuperación de los terrenos de cultivo. “El combustible en la sierra es una asociación vegetal no boscosa que hace que el fuego se propague masivamente, destruyendo la cobertura vegetal que sirve de pasto para el ganado y empobreciendo el suelo agrícola”, explicó Quispe Navarro.
En el área de conservación comunal Rumichurco, en Masma Chicche, un incendio arrasó con el 90 % de la superficie y destruyó más de 6 mil plantones de especies nativas, como quinuales, cantutas, colles y tastas, según un informe de FOVIDA.

Los daños también alcanzan a la fauna silvestre. En la selva central, el subgerente regional de Defensa Civil del Gobierno Regional de Junín, José Vázquez, alertó que un incendio de nivel 4 en la cuenca del río Ene, en el sector de Río Tambo, consumió cerca de mil hectáreas de bosques primarios, incluidos árboles que superan los 15 metros de altura. La pérdida de estos hábitats obliga a numerosas especies a huir.
El humo afecta la orientación de las aves y puede provocar lesiones durante su desplazamiento. Además las migraciones altera el equilibrio ecológico y puede generar nuevas presiones sobre los recursos disponibles en los ecosistemas vecinos.
El Senamhi prevé periodos secos y altas temperaturas entre octubre y diciembre, condiciones que favorecerían nuevos incendios. Ante ello, Quispe Navarro exhortó a los gobiernos locales a fortalecer la prevención.





