Junín llora al bombero héroe nacido en La Oroya
Junín llora al bombero héroe nacido en La Oroya

Hay un dolor que ni los bomberos pueden apagar, ese dolor es de la muerte. Ayer, aquellos hombres de rojo, conmovieron a todo el país, luego que tres de sus valerosos integrantes perdieran la vida en el incendio de El Agustino. Uno de ellos, hizo llorar a la región Junín, ya que era hijo de La Oroya.

3 años de labor tenía Raúl Sánchez en la compañía de bomberos y falleció como teniente brigadier.

Se trata del teniente brigadier Raúl Lee Sánchez Torres (35), quien perdió la vida al lado de sus compañeros, el subteniente Alonso Salas Chanduví (27) y el seccionario Eduardo Jiménez Soriano (46).

HÉROE. Raúl, deja a todo el país triste, pero en especial a tres mujeres que eran el amor de su vida y por ello juró siempre hacer el bien. Una de ellas, es su madre Elisa Torres quien no puede creer que su engreído ya no este con nosotros. Sufre al saber que hoy no recibirá, como todas las mañanas, la llamada de su hijo: “¿Ahora ya nadie lo hará? ¿Por qué Dios mío?”, señala entre lágrimas.

El último de sus seis retoños partió y dejó en la orfandad a una niña de 6 años, con quien iba a encontrarse en esto días para disfrutar de su fiesta de promoción de nido. “Él había sacado su pasaje para ir verla a Tacna, donde vive”, comenta su hermana.

Raúl nació en La Oroya (Junín) y su familia lo recuerda como un hombre carismático y al que le gustaba unir a todos. Desde pequeño cuando estudiaba en su colegio José Galvez Barrenechea, anheló convertirse en bombero para ayudar a los demás, y su decisión se fortaleció cuando se enteró que su abuelo había llevado el uniforme rojo.

“Tenía 3 años cumpliendo esa labor y me decía que arriesgando su vida hacía el bien”, cuenta doña Elisa. Su familia solo pide como retribución que el Estado indemnice a su hija pues es ella quien sufrirá más con su pérdida.

DESTACAN. “Los tres son mártires”, expresa con la voz entrecortada el general Manuel Vera, del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios, tras contar que Eduardo Jiménez (otro de los fallecidos) se fue sin conocer a su hijo. “Su esposa estaba embarazada”, manifesta.

La otra víctima, Alonso Salas tenía apenas 17 años cuando decidió hacer realidad su sueño de niñez: ser bombero. Durante sus capacitaciones, decidió contarle a sus padres la decisión que había tomado.

Siempre iba a los incendios de mayor complejidad e incluso, tras el terremoto de Ecuador, participó en las labores de rescate. “No hay palabras para describir tanto dolor. Él va a seguir siendo nuestro héroe”, refiere su familiar.

Con el sonido de sirenas a manera de homenaje póstumo, los cuerpos del subteniente Alonso Salas Chanduví, el teniente brigadier Raúl Lee Sánchez Torres y el seccionario Eduardo Jiménez Soriano fueron retirados de la zona siniestrada de El Agustino para ser trasladados a la Morgue de Lima.

El director de Seguridad del Estado, general PNP Carlos Tuse, sostuvo que los restos de los tres bomberos están calcinados y que su área se encargará de investigar las causas del siniestro.

“Lamentablemente es una pared que se ha derribado sobre ellos (...) está interviniendo la dirección criminal con su subdivisión de homicidios y junto al Ministerio Público harán el levantamiento de los cuerpos. Nosotros aquí nos motiva una especiales y es investigar la causa del incendio “, precisó.

CARENCIAS. Este incendio, nuevamente destapa las carencias de los bomberos y en la región Junín no es menos caótico. Marco Duran, jefe de la compañía de Huancayo refiere que solo cuentan con 8 uniformes en condiciones adecuadas y son 20 voluntarios para atender las emergencias. “Cuando un colega se cansa, se desviste para darle el uniforme al otro, estas son parte de las carencias que tienen que pasar”, cuenta.

En una ocasión cuando concurrieron a un incendio de una pirotécnica en Huancayo, donde murieron dos primos, los bomberos llegaron tan pronto a auxiliar a las víctimas que las explosiones seguían en el taller pirotécnico y resultaron heridos, acotó Marco Duran indicando que saben que la labor de un bombero es muy arriesgada y por eso lo único que esperan es apoyo de la autoridad para proteger sus vidas, ya que en casa los hijos, una esposa, una madre o los hermanos, los esperan.