Los separaron hace 20 años pero vuelven a unirse y buscan a su hermana perdida

Familia ayacuchana que vive en Huancayo promete no descansar hasta encontrar a la primogénita
Los separaron hace 20 años pero vuelven a unirse y buscan a su hermana perdida

Los separaron hace 20 años pero vuelven a unirse y buscan a su hermana perdida

08 de Marzo del 2018 - 11:02 » Textos: Rosario Rodríguez » Fotos: Correo

Elias y María tenían 2 y 5 años, cuando presuntos terroristas mataron a sus padres en Viracochán en Ayahuanco, cerca de Huanta. Ellos eran siete hermanos, dos fallecieron y cinco fueron entregados a diferentes familias. Todos crecieron separados en la Selva Central, Huancayo y Lima, pero después de casi 20 años, ellos se buscaron, viajaron a diferentes lugares y así lograron juntarse cuatro hermanos.

ESPERANZA. La última parada era la Incontrastable, allí tenían que encontrar a Lucy Rojas Llantoy, pero no la ubican. Elias Rojas Llantoy que ahora tiene 38 años y María Rojas Llantoy, piden ayuda para hallar a su hermana mayor perdida.

“Lucy debe tener unos 50 años, nos dijeron en Ayacucho que ella se vino a vivir a Huancayo, queremos encontrarla, eso nos haría muy feliz”, comentó Elías quien se gana la vida como artesano y tiene tres hijos.

Ayer, a los hermanos Rojas los encontramos trabajando en su humilde casita ubicada en el barrio de Ancalá en Chilca. Mientras Elías se alistaba para elaborar sus cucharones de madera, nos contó su triste historia.

“Más o menos en 1978, mataron a mis padres Eusebio Rojas Santiago y Concepción Llantoy Condori, y se quedaron huérfanos. Por la precaria economía de la familia, los hijos fueron entregados a parientes cercanos y conocidos. Incluso, mi hermana menor, Rosa, fue adoptada, la llevaron a Lima y ahora lleva el apellido Salvatierra”, relató el artesano que sueña con el encuentro con Lucy, la mayor de todos. El padre de familia que ahora vive pendiente de sus hijos, nos pidió ser intermediarios para lograr conseguir ese sueño. “No la conocemos, tal vez estamos cruzándonos en la calle, no lo sé. Queremos abrazarla, estar juntos, eso sería una gran alegría”, comenta el entusiasta trabajador que nos dice que nunca dejará de buscar a Lucy.