​"Huánuco, tierra de la Navidad"
​"Huánuco, tierra de la Navidad"

¿Cuándo llegó la Navidad a Huánuco?, ¿Con quién o con quiénes se hizo presente en esta tierra de los chupachos y huanucumys durante la colonia? - Son dos preguntas para acercarnos a la historia de los Negritos de Huánuco, y principalmente al anfitrión de las fiestas de Pascua y Navidad, que con más de doscientos años de tradición y costumbre cultural afroandina Huánuco se convierte por estos meses, en la ciudad de culto y adoración al Niño Dios Jesús de Nazaret.

ANTECEDENTES

Nuestros historiadores nos traen en los diferentes trabajos sobre la danza de los negritos, que esta festividad llegó con los esclavos que ‘laboraban’ en las haciendas de los siglos XVII y XVIII, citan como principal centro de ‘nacimiento’ Andabamba. Incluso, aparece un diálogo particular para dejar asentado que: “de los galpones salían los negros esclavos a adorar al Niño Dios”, en los meses de Navidad; y otros mencionan que recorrían las principales casas haciendas de esa época en Huánuco. Luego saltan, sin precisión, a diciembre de 1854 para decir que con el Decreto del Mariscal Castilla que abolía la esclavitud, los negros celebraron con fiestas y danzas de regocijo por encontrar su libertad, y que desde entonces celebran la danza de los negritos.

ORIGEN

Esta fiesta de Pascua y Navidad en los Andes del Perú colonial, llega con mayor presencia y divulgación a fines de 1670 con los Bethlemitas (Terciarios – Franciscanos), primero a la ciudad virreinal de Lima; estos frailes aparte de dedicarse a curar a los enfermos en los hospitales de “indios y negros”, también enseñaron las primeras letras y se caracterizaron en divulgar los “Nacimientos” o “Belenes”.

Es preciso aclarar que en los siguientes años de la invasión española, en Huánuco fue de rebeliones, a la vez de imponer el adoctrinamiento de la fe cristiana a los pueblos del “imperio de los Yaros”, conocidos como los chinchaysuyanos, y a la que contribuyeron posteriormente los religiosos nacidos en la joven ciudad de Huánuco de 1539. Años seguidos vendría el adoctrinamiento de negros esclavos que se propició por Real Cédula para el Perú del 18 de octubre de 1569, “ordenando a su Arzobispo remediar el problema de la existencia de esclavos que llevaban muchos años sirviendo a sus amos sin conocer la Doctrina ni estar bautizados”.

Seguidamente en el Segundo y Tercer Concilio, Limeños de 1567 y 1583 “impusieron a los amos la obligación de enviar a sus esclavos a misa e instruirles en los días festivos. Además, mandaba el buen tratamiento, y condenaba los excesos de los amos”. La situación no se soluciona en el siglo XVI. En 1603, por ejemplo, habían más de veinte mil negros en la Ciudad de los Reyes, hasta 1627. Pese a las ordenanzas para regular la fe católica de los esclavos, había descuido e ignoraba de a las oraciones y al catecismo. Es recién en 1649 que llegaría el sermonario del franciscano Diego de Molina; el Aptaycachana en 1650 del clérigo Juan de Castromonte, así como en 1669 el virrey Conde de Lemos que funda el hoy Hospital Santo Toribio de Mogrovejo, gracias al huanuqueño agustino fray José de Figueroa, que en 1702 cede la administración a la orden Bethlemita, que reconstruyó el nosocomio (para negros e indios), después del terremoto de 1746.

FE CATÓLICA

Creemos que la cristianización del emergente grupo negro en el Perú no fue rápido, pero después de tres siglos de convivencia (entre mestizos y naturales) fueron asimilando e hicieron suyo el catolicismo. Debemos recordar, que varias celebraciones de “fiestas católicas” tenían importancia para el clero y desde luego para los patrones, de cumplir la cristianización de sus servidores durante la colonia, espacio que encontraban a través de las cofradías para danzar y adorar a las imágenes religiosas.

HUÁNUCO

Refieren los datos históricos, que en la ciudad de los Caballeros del León de Huánuco, existía la parroquia San Cristóbal (que nos acompaña hasta hoy), para los “Negros e Indios”, por tanto, las liturgias de veneración al Niño Dios Jesús de Nazaret -Pascuas de diciembre- por parte de la clase sojuzgada, es probable que se celebró en la referida parroquia, más no en la casa hacienda de Andabamba.

Diciembre, durante los primeros años de la colonia, fue el mes de mayor veneración y religiosidad católica que rendía la ciudad de Huánuco a la imagen del Niño Jesús de Nazaret, a través de los naturales que conformaban las doctrinas (de Santa María del Valle, Huamalies, Cayna y Huacar), que existían para entonces, y al que años más tarde se integrarían los “negros esclavos” traídos como mano de obra a las nacientes haciendas del Huánuco colonial.

TAGS RELACIONADOS