Ica

Así fue la captura de César Alva Mendoza, sospechoso de violar, asesinar e incinerar a menor

El sujeto fue intervenido en el distrito de Parcona y trasladado a la comisaría de La Tinguiña. Decenas de personas exigieron pena de muerte para el intervenido, que fue trasladado a Lima en avioneta.
Así fue la captura de César Alva Mendoza, sospechoso de violar, asesinar e incinerar a menor

Así fue la captura de César Alva Mendoza, sospechoso de violar, asesinar e incinerar a menor

05 de Febrero del 2018 - 10:24 » Textos: S. Farfán » Fotos: Grupo Epensa

Durante toda la noche del sábado 3 y parte de la mañana del domingo 4 de febrero, el personal policial de la Comisaría de La Tinguiña y del Departamento de Investigación Criminal (DEPINCRI) intensificó la búsqueda del presunto asesino de una menor de 11 años. Efectivos de inteligencia de Lima indicaron a sus pares iqueños que César Augusto Gustavo Alva Mendoza (37) estaría en la ciudad intentando escapar de sus perseguidores y es así que los efectivos no cejaron en su empeño hasta que lograron su ubicación y captura.

Fue así que alrededor de las 10:40 de la mañana, el sujeto fue hallado por las inmediaciones de la Avenida Siete, en el distrito de Parcona. Los efectivos policiales lograron visualizarlo por un local de venta de comida al paso donde, según reconoció luego de su captura, se iba a encontrar con un familiar para pedirle dinero y seguir huyendo.

Luego de la captura, Alva Mendoza fue trasladado hacia la comisaría de La Tinguiña donde se le identificó plenamente.

En las diligencias que se realizaron con el detenido, específicamente durante su registro personal, se le encontró una maleta con ropa de varón.

El presunto violador y asesino de una menor de 11 años es natural de Nasca y, según fuentes policíales habría venido a Ica para pedir ayuda a sus familiares tras conocer que fue identificado como el autor de la muerte de la menor de iniciales M.J.A.R.

El sujeto registraba una orden de detención preeliminar por el presunto delito contra la libertad de persona-secuestro- con subsecuente muerte de la menor. La orden de captura fue emitida por la jueza María Esther Limas Uribe, del Séptimo Juzgado Penal de San Juan de Lurigancho de Lima.

PROTESTA. Luego de conocerse que el hombre más buscado de las últimas horas en el país estaba detenido en la comisaría de La Tinguiña, poco a poco fueron llegando hasta la zona vecinos que manifestaban su indignación por los actos presuntamente cometidos por Alva Mendoza. Asimismo, algunos cogieron ladrillos y piedras en mano, exigían a los efectivos policiales que dejen salir al sujeto para hacer justicia con sus propias manos al sentir indignación por lo ocurrido con la niña y en solidaridad con su familia.

Fue así que se quedaron desde las 11 de la mañana hasta las 4:30 de la tarde en el frontis de la comisaría protestando y exigiendo que dejen salir por un momento al sujeto para golpearlo con lo que tenían en mano.

“Hay que pensar en esa madre, cómo sufre por su hija. ¡Yo tengo mi hija que tiene la edad de esa criatura! ¡qué habrá pasado por la mente de esa niña al morir, a este desgraciado deberíamos quemarlo vivo !”, expresó una madre de familia.

Con el paso de los minutos cada vez más personas iban llegando al frontis de la comisaría y se unían a una sola voz clamando: “justicia, queremos justicia”. En su clamor exigían que el sujeto sea sacado de la comisaría para poder propinarle varios golpes por lo que hizo.

Ante ello, los efectivos policiales reforzaron la seguridad y hasta el lugar llegaron un contigente policial de la Unidad de Servicios Esenciales (USE), de las distintas comisarías y de la Unidad de Emergencias, quienes formaron un cordón policial para evitar disturbios en el lugar.

Por la ofuscación de la población, el jefe de la División Policial de Orden Público y Seguridad de Ica (DIVOPUS), Coronel PNP Danny Rolando Valderrama, se dirigió a la población y les invocó a la tranquilidad, diciéndoles que pronto el detenido tendrá la sanción que imponga el Estado. “Compartimos su preocupación y desesperación, pero debemos de tener tranquilidad”, dijo Rolando.

“Este es el inicio de esa justicia que reclaman, del debido proceso, pero mantengamos la tranquilidad por favor”, dijo el oficial al escuchar el clamor de justicia de la población.

Sin embargo, la población seguía enardecida y pedía la pena de muerte para el sujeto y seguía con ganas de golpear al sujeto. Ante esto, la representante de la Defensoría del Pueblo también se dirigió hacia los moradores.

“Estamos aquí ante una situación difícil que nos ha tocado vivir como ciudadanos peruanos y como ciudadanos de La Tinguiña con mayor razón. Tenemos que solidarizarnos con la familia afectada, pero para ello somos cumplidores de la norma y ustedes también. El ciudadano tiene una orden de detención preliminar dictada y la Institución tiene que dar cumplimiento a esa detención”, manifestó la defensora. Pero al mismo, tiempo la gente gritaba “¡queménlo vivo!

La representante volvió a hablar afirmando que entendía la indignación de los presentes pero que debía de garantizar el traslado del sujeto mientras que la gente seguía expresando su indignación y culpaban a las autoridades de “proteger a un asesino”. En previsión ante cualquier incidente, el médico legista tuvo que acudir a la comisaría para realizar su reconocimiento médico legal porque por los moradores no se pudo llevar a Alva Mendoza hacia medicina legal.

Alrededor de las 3:30 de la tarde ayer llegaron efectivos policiales del Departamento de Homicidios de la Dirección de Investigación Criminal de Lima (DIRINCRI) a la comisaría de La Tinguiña y alrededor de las cuatro de la tarde retiraron a César Alva de la comisaría. Previamente le colocaron un chaleco antibalas y resguardado por policías salió por la parte posterior del local policial, pero en el lugar también habían moradores quienes tiraron piedras,palos y ladrillos contra el sujeto, pero estos impactaron contra los patrulleros y los efectivos policiales tuvieron que realizar disparos disuasivos para evitar que los moradores agredieran al sujeto. El sujeto fue conducido hacia el aérodromo Las Dunas, donde una avioneta lo llevó hacia la ciudad de Lima.

Ya en la capital de la república, resguardado por un fuerte contingente policial fue trasladado a la sede de la DIRINCRI, ubicada en la avenida España del cercado de Lima.