El Ministerio del Ambiente, a través de la resolución Nº 221-2019, declaró en emergencia la gestión y el manejo de los residuos sólidos en Trujillo y otros ocho distritos.
La principal razón de la medida es que los gobiernos locales brindan un inadecuado servicio del recojo de la basura y exponen a los pobladores a varias enfermedades.
Sin embargo, la basura no es el único problema que atenta contra la salud de la ciudadanía, y no solo los alcaldes son los responsables de esta situación.
Álvaro del Río Alegría, presidente del Patronato de Trujillo, advierte que el desmonte producto de las grandes construcciones y también de las domiciliarias es otro grave problema que afecta a Trujillo, y que hay otras autoridades que deberían controlar esta situación.
Hay un problema con el recojo de la basura en las calles, eso es innegable, pero usted nos advierte que sumado a ello hay otro grave inconveniente en la ciudad que impide mantener el ornato y, sobre todo, pone en riesgo la salud de la ciudadanía. ¿De qué se trata?
Sí, alrededor de toda la ciudad como son la vía de Evitamiento, los accesos a la sierra, carretera a Laredo, está lleno de desmonte. Es un problema que data de hace muchos años. Nosotros hicimos un requerimiento tiempo atrás, justo cuando iba a venir el Papa Francisco, para que se haga la limpieza de esas zonas y se evite que eso se vuelva a ensuciar, pero no hemos tenido el éxito que esperábamos.
¿Quiénes son los responsables?
Nosotros hemos hecho un análisis legal de los que están encargados de velar para que esto no ocurra, y de acuerdo a los que hemos acreditado con la documentación, es que los responsables son la Policía Nacional y el Ministerio Público.
¿En qué sentido?
El reglamento de tránsito es muy puntual al indicar cuáles son las infracciones en las que incurren los señores que arrojan ese desmonte. Tiene el marco legal en dos sentidos: como infracción de tránsito y el otro como delito ambiental, porque según el artículo 306 del Código Penal, quien establece un vertedero o botadero de residuos sólidos que perjudiquen la calidad del ambiente tiene una pena de cuatro años, pero acá toda la ciudad se ha vuelto un botadero y ni fiscales, ni policías han actuado en lo absoluto.
Entonces, lo que usted sostiene es que tenemos una Fiscalía del Ambiente y Policía Ecológica que está incumpliendo sus funciones. ¿Qué hacer al respecto?
Nosotros vamos a hacer un planteamiento a la Fiscalía de la Nación y al Ministerio del Interior, para hacerles conocer cuáles son las normas que estarían incumpliendo los fiscales y los policías acá en La Libertad, y estoy seguro en otros lugares del país.
La situación es grave porque estas epidemias que todos años aparecen en Trujillo y que los especialistas aseguran que son por efecto de la contaminación, es porque estamos rodeados de un cinturón de basura.
¿O sea no solo es el botadero El Milagro?
No, tenemos un anillo que enmarca a la ciudad y que está rodeada de desmonte y basura. Y el tema es que esos residuos sólidos no se quedan donde están, sino que esas bacterias se suspenden en el aire, como lo explican bien los especialistas, y el viento los trae a la ciudad y eso es lo que nosotros respiramos y termina por generar las enfermedades y alergias y demás problemas de salud.
¿Por qué cree usted que la Policía y Fiscalía no actúan si tienen un marco normativo que los respalda?
O lo hacen por ignorancia o porque hay algún otro arreglo. Es decir, se puede ser tan reiteradamente ineptos y/o ignorantes los fiscales y los policías.
Es difícil de creer que sean ignorantes porque tienen la ley en las manos siempre.
El artículo 304 y el 306 del Código Penal es nítido. Es raro que no actuén porque todos los años vemos que hay epidemias en la ciudad. Entonces no podemos permitir como ciudadanos que estas personas, como son los fiscales y los policías, cometan este tipo de omisiones al permitir que arrojen ese desmonte en la vía pública.

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