“Aunque se mueve todo, ya no tengo frío en el módulo”

Miles de casas prefabricadas se están instalando para dar cobijo a las familias que lo perdieron todo. Pese a las observaciones del Colegio de Ingenieros, las UVI son bien recibidas en Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad y Áncash
“Aunque se mueve todo, ya no tengo frío en el módulo”

“Aunque se mueve todo, ya no tengo frío en el módulo”

27 de Agosto del 2017 - 10:28 » Textos: Alex Martínez » Fotos: Correo

Después del desastre que ocasionó el fenómeno El Niño Costero en la regiones del norte del país, muchas carreteras quedaron destruidas, cayeron puentes, las vías urbanas quedaron intransitables, enormes terrenos de cultivo se perdieron y miles de familias quedaron literalmente en la calle, toda vez que sus casas fueron arrasadas por las lluvias, huaicos y desbordes.

Tras el embate de la naturaleza, el Estado reaccionó rápidamente y llevó a todas estas personas que lo perdieron todo a los albergues, donde las carpas se convirtieron en el nuevo hogar de los damnificados. Con el pasar de las semanas, el Ejecutivo contrató a una empresa para que construya las Unidades de Vivienda Inicial (UVI) o módulos de vivienda, en otros términos, casas prefabricadas.

Hace más de un mes empezaron a distribuirse en todas las regiones unidades de vivienda, algunas se instalaron en zonas destinadas específicamente para ello, lejos de cualquier riesgo o amenaza de la naturaleza y en otros casos las casas prefabricadas se armaron en el sitio propio, es decir, en el lugar donde anteriormente estuvo ubicada la vivienda destruida por la furia de la naturaleza.

EN LA LIBERTAD. En el caso de la región La Libertad, el mayor número de módulos (80) está instalado en un amplio terreno en el centro poblado El Milagro. Otro lote está en el distrito Víctor Larco (65) y un tercero en La Esperanza (35).

Obviamente, este número de viviendas no es suficiente y aún se está a la espera de que el Estado envíe el resto de UVI, teniendo en cuenta que hay necesidad de llevar estas casas a provincias de la sierra, como Otuzco, Julcán, Sánchez Carrión y Gran Chimú.

Santos García Segura, un padre de familia que fue reubicado en una casa prefabricada en El Milagro, comenta que estar en este lugar es mil veces mejor que permanecer en las carpas, donde inicialmente estaban. “Ya no sentimos tanto frío. Acá tenemos agua, luz y baños que están bien. Lo que sí nos falta es trabajo. Yo, por ejemplo, soy carpintero, pero el huaico se llevó mi material y herramientas. No puedo trabajar desde que ocurrió todo esto”, afirma.

Otras madres de familia, que lavaban ropa cerca a un tanque cisterna instalado en el lugar, coincidieron en señalar que por ahora no hay quejas en cuanto a la calidad de sus casas, pero esperan retornar al lugar donde vivían anteriormente.

CRÍTICA EN PIURA. Sin embargo, en la región Piura, el Colegio de Ingenieros emitió un informe en el cual advierte que las primeras UVI no cumplen con las especificaciones técnicas mínimas que indica el Reglamento Nacional de Edificaciones (RNE).

“Hay temas de ventilación, de peso, de calefacción que no cumplirían con los estándares mínimos. Lo que falta es supervisión, muchas veces designan a un funcionario que solo mide y aprueba, pero que no ve otros detalles de ingeniería. Hay tornillos que sobrepasan largamente las vigas, es un peligro. Hay temas de ventilación, de peso que no cumplen. Hace poco hubo un pronóstico de vientos fuertes en la región y esas casas que no cumplen (con los estándares de calidad) se van a caer fácilmente”, dijo el decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Hugo Garcés.

EN TUMBES FALTAN MÁS. El gerente general del Gobierno Regional de Tumbes, Rodolfo Chanduví Vargas, dio a conocer que en Tumbes se requieren 229 módulos de vivienda temporales para las familias que se encuentran en inminente riesgo ante un periodo lluvioso.

“Hemos identificado a 229 familias con base en la evaluación de daños y riesgos que ha efectuado el Centro de Operaciones de Emergencia”, dijo el funcionario.

Sin embargo, hasta la fecha se han ofrecido 24 unidades de vivienda y solo se han instalado 11. Se espera que en los siguientes días llegue otro lote de casas prefabricadas para Tumbes.

LAMBAYEQUE. En Lambayeque, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento hizo una primera entrega, hasta el momento, de 1063 módulos de vivienda temporales. Estos han sido distribuidos en diferentes zonas de los distritos de Pacora, Mórrope, Íllimo, Jayanca y José Leonardo Ortiz, donde se ubica la mayor cantidad de la población afectada por el Niño costero.

INSPECCIÓN. El decano del Colegio de Ingenieros de Lambayeque (CIL) , Carlos Burgos Montenegro, indicó que a mediados de agosto se conformó una comisión para evaluar la situación de estos espacios. Esto como consecuencia de que han recibido quejas por parte de pobladores de Íllimo y Jayanca, quienes han expresado su preocupación, sobre todo, por la resistencia de los módulos ante los fuertes vientos que son característicos del lugar.

“Además, está el tema del material utilizado para la construcción de los módulos, como el fibrocemento, que en otros países está prohibido por ser cancerígeno”, afirmó Burgos Montenegro, quien mencionó que la comisión tiene como objetivo verificar si, efectivamente, dichos módulos son de buena calidad y brindan el refugio adecuado para los damnificados. Precisó que, en las próximas semanas, estarían dando a conocer el informe de este trabajo.

TESTIMONIO. Correo llegó hasta el pueblo joven José Santos Chocano, en el distrito José Leonardo Ortiz, donde se han instalado módulos para las familias que perdieron su vivienda.

Almanzor Cabrera Vásquez (50), su esposa y sus dos hijas fueron beneficiados con una de estas construcciones temporales. Sin embargo, él señala que solo utilizan el espacio para dormir, pues adentro es imposible cocinar o realizar alguna otra labor.

“Como está hecho de madera, tenemos miedo de que una chispa o algo ocasione un incendio. Aparte no es muy firme, cuando caminas se mueve todo y eso preocupa”, manifestó el vecino, quien, por otra parte, dijo que en cuanto al frío no tienen problemas.

Cabrera Vásquez mostró el interior del módulo, donde su familia ha colocado las pocas cosas que lograron recuperar en medio del desastre. La divisiones de madera permiten distinguir tres habitaciones, pero no cuentan con baño. En la parte trasera, indicó que ya se había formado una fisura que tuvo que ser resanada.

ÁNCASH. En la región Áncash se instalarán en total 1500 módulos temporales de vivienda. En un primer lote, la región ha recibido 490 módulos para igual número de familias damnificadas, de los cuales 165 han sido destinados a Huarmey, 70 a Casma y 255 a la provincia del Santa. Refirió que, de esa cantidad, más de cien módulos ya han sido instalados.

En la provincia de Casma, una de las más afectadas por el fenómeno del Niño costero, los módulos de vivienda prefabricados no fueron entregados completos por el Gobierno central. Los primeros días de agosto se culminó con la instalación de 65 estructuras habitacionales temporales para las personas damnificadas de los distritos de Buenavista Alta, Yaután, Comandante Noel y Casma; sin embargo, dos de ellas no fueron correctamente armadas debido a que carecían de sus kits eléctricos.

Asimismo, se anuncia la llegada de un segundo bloque con más de 100 módulos.

Doña Benita Melgarejo vive en el sector Cuncan, lugar donde se instaló el primer módulo temporal entregado por el Ministerio de Vivienda. Ella asegura que lo perdió todo y que por lo menos pueden descansar tranquilos en la casa instalada. “Son pequeñas, aún nos falta mucho por construir; sin embargo, aunque sea tenemos un espacio para protegernos del frío”, dijo.

En Huarmey, se conoció que hay dos denuncias de beneficiarios de los módulos de vivienda temporales en torno a presuntas deficiencias. Una señala que la energía eléctrica no funciona, mientras que otra moradora tuvo que desarmar la casa prefabricada debido a que se mojó y la estructura empezó a despedir un olor pestilente.