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Todo estaba preparado para su captura. Treinta fiscales y 300 policías actuaron al unísono para dar el “tiro de gracia”. Pero bastó una llamada para frustrar el trabajo de tres meses de investigación y el arresto del cabecilla de “Los Plataneros”. Así fue como César Velásquez Montoya (a) “Chino Malaco” escapó una vez más de la justicia. Una telecomunicación le salvó el pellejo por unos días, semanas o un indeterminado tiempo más.

CHINO MALACO. Pero, ¿quién es César Velásquez Montoya? Es el cerebro de la organización criminal “Los Plataneros” desde el 2008, a raíz de la muerte de Freddy Rodríguez Arce (a) “Freddy Platanero”, quien en un enfrentamiento con la Policía en una construcción de la urbanización del Golf, que servía como guarida de robos de esta banda, perdió la vida.

¿A qué se le atribuye el poder en el mundo del hampa? Como pareja de Erica Rodríguez Arce (a) “Erica Platanera”, “Chino Malaco” tomó las riendas de esta organización criminal, según la Policía, y formó el Sindicato Único de Trabajadores de Construcción civil (Sutracon), que le servía de fachada para sus actos ilícitos como la extorsión. Bajo la sombra de este gremio, formalizado el 07 de agosto de 2010, César Velásquez sometió a un sinnúmero de empresarios constructores de la región y camufló el cobro de cupos y pago por chalequeo en las obras.

Aunque no ostentaba un cargo directivo, “Chino Malaco” ponía el sonido del terror vía su acordeón delincuencial.

PODERÍO. Adicionalmente a la organización criminal y el Sutracon, el “Chino Malaco” contaba con buenos contactos en instituciones públicas, Fiscalía, Poder Judicial y la Policía, según información confidencial. Con todas estas redes, formó un circuito muy cerrado y de difícil penetración para las investiogaciones.

Se le atribuye una larga lista de crímenes, además de la responsabilidad en caso de usurpación agravada y lavado de activos. Algunos casos de tráfico de terrenos habrían terminado con el homicidio de adversarios criminales y la legitimación de las propiedades.

HOMICIDIOS. El sector construcción se había convertido en la gallina de los huevos de oro y nunca dudó en arremeter contra quien intentase quitarle protagonismo en el medio. Tal es así que se le responsabiliza las muertes de dos dirigentes del Sutracon, del cabecilla de “La Jauría”, de su examigo y abogado Galindo Peralta y otros delincuentes rivales que pretendieron tomar control sobre las obras de cosntrucción.

El 2013 ordenó tres homicidios. En marzo, el de Ronald Frank Pérez Araujo (a) “King Kong”, cabecilla de la organización criminal “La Jauría”.

Se le inculpa también la muerte de Ronald Alex Espinola Eustaquio (a) “Miky”, ex dirigente del Sutracon. El móvil sería los vínculos que tenía con “Los Pulpos”.

Y en noviembre del mismo año, ordenó la muerte del abogado William Galindo Peralta, quien en algunos casos se convirtió en defensor legal de su cuñado Luis Alberto Rodríguez Arce (a) “Chiquilín”. Este último es hermano de Erica.

Según fuentes policiales, la revancha del “Chino Malaco” fue por la muerte de Jorge Enrique Reyes Velásquez (a) “Oso Yogui”, familiar de su pareja.

Al abogado Galindo se le imputa haber planeado, en complicidad con otros delincuentes, este crimen.

2014. Luego, durante este año, otros dos homicidios tendrían su nombre. El de Danny Deza Varas, y lesiones graves en agravio de Miguel Deza Varas, integrantes de otra organización delincuencial. Una vez más, el móvil era obtener el control de las obras de construcción. Cabe señalar que como consecuencia del atentado asesinaron a un menor de edad de iniciales A.A.H. (12).

En diciembre de 2014, indica la Policía, también ordenó el asesinato de Ricardo Sebastián Pérez Estrada (a) “Cacharrón”, ex dirigente del Sutracon. Al parecer, Pérez Estrada había formado un nuevo gremio y se habría aliado con la organización criminal “La Jauría” y “Los Pulpos” de El Porvenir.

“LOS PLATANEROS”. La organización criminal estuvo liderada desde sus inicios por Freddy Rodríguez Arce, alias “Freddy Platanero”, hasta el 2008, año en que murió.

La banda delictiva llegó a ser identificada como “Los Plataneros”, debido a que Enrique Rodríguez Varas, padre de Freddy vendía plátanos en un triciclo. El centro de operaciones era su vivienda ubicada en la urbanización 20 de Abril, detrás de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT).

Se sabe que esta banda tuvo sus inicios en El Alambre, en Trujillo.

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