Luego de la pérdida de sus viviendas y lo poco que pudieron adquirir durante años de esfuerzo, cientos de familias ahora buscan un nuevo comienzo. Tras la desgracia que acabó con cientos de viviendas a su paso, los pobladores afectados del sector Virgen del Socorro, en el distrito de La Esperanza, sueñan con poder recibir apoyo para reconstruir lo que el agua les arrebató.
Al haber transcurrido doce días del último huaico que azotó El Milagro, Huanchaco y La Esperanza, producto del desborde de la quebrada El León, Correo recorrió parte de la zona que aún luce devastada por la furia de la naturaleza y pudo constatar la situación en la que viven las personas que han quedado damnificadas.
En el sector Virgen del Socorro, al menos 150 viviendas han quedado totalmente destruidas, por lo que ya no pueden ser habitadas nuevamente. Por ello, la Municipalidad Distrital de La Esperanza ha distribuido carpas en varios sectores para albergarlas ahí hasta encontrar un lugar más seguro.
PROYECTO CASAS. El teniente alcalde de la comuna distrital de La Esperanza, Martín Namay Valderrama, informó que tras la tragedia realizarán un planteamiento al Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento a fin de firmar un convenio que les permita construir viviendas para los damnificados a través del programa “Techo Propio”.
“Hemos hecho un planteamiento en el concejo municipal al alcalde para que una de las medidas urgentes se haga con el Ministerio de Vivienda con el fin de realizar un convenio inmediato y que la propia municipalidad a través del Techo Propio pueda hacer 150 a 180 viviendas, para transferir a las personas que estén con su título de propiedad, porque hay muchas que están en zona de riesgo y ahí sí no podría invertir el Estado”, detalló.
Cabe precisar también que muchas viviendas estaban ubicadas en zonas de riesgo por donde estaba prohibido construir, pero a pesar de ello levantaron sus casas y el desborde destruyó todo.
TESTIMONIOS. En uno de los refugios ubicado en el sector Trutex, en el Parque Industrial, encontramos a 140 personas instaladas en carpas, y quienes al promediar las 10:30 de la mañana recién se disponían a tomar desayuno, producto de la buena voluntad de un grupo de personas que llegó con alimento gratuito.
Allí encontramos a don Carlos Gutiérrez Vega, de 80 años, quien desde hace 10 años vivía en su casa ubicada en la Mz. P- Lt. 18 del sector Virgen del Socorro. Él cuenta que la tarde del domingo 19 de marzo se encontraba cubriendo con sacos la entrada de su vivienda, pero el agua llegó con fuerza y no respetó los muros de arena y comenzó a ingresar a sus habitaciones. Solo le quedó huir para ponerse a buen recaudo. Además detalla que perdió S/ 3,000 producto de los ahorros de su jubilación.
“Yo vivía solo en mi casita porque mi esposa falleció en marzo del año pasado, y antes del huaico vendía plantas ornamentales y frutales. El agua no respetó nada y se llevó toda mi casita, incluso tres mil soles que tenía guardados en mi casa producto de lo que me pagaban por mi jubilación”, narra entre sollozos.
Ahora, el octagenario pide apoyo para volver a construir, o de lo contrario que lo reubiquen a un lugar seguro.
“Que me den para construir mi casita o mi cuarto o ya verán dónde me reubican. Un cuarto para mí está bien, para estar por un tiempo, hasta que me vaya a la tumba fría”, manifiesta.
Debido a lo desolado del lugar y el calor, la presencia de moscas ha proliferado en el lugar y por las noches hay presencia de zancudos, por lo que urge una fumigación en las carpas para evitar que los niños y ancianos, que son más vulnerables, puedan infectarse con alguna enfermedad.
En Trutex también encontramos a Norma Quispe Rodríguez de 25 años, quien tiene 3 niños de 8, 7 y 3 años de edad.
Lo inusual de esta joven madre es que ayer durante nuestra visita, se conoció que cumplía años. A pesar de las adversidades y los malos momentos que están pasando, sus vecinos del refugio se agruparon y le cantaron el tradicional “Feliz cumpleaños”, tras lo cual lograron robarle una sonrisa.
Ella, junto a sus tres pequeños, también lo han perdido todo y nos comenta que esperan la pronta puesta en marcha del proyecto “Techo Propio” para que pueda construir una nueva vivienda.
PIDEN AGUA. Ahora bien, las familias de La Esperanza no solo sufren por la pérdida de sus viviendas y objetos de valor, otro grupo también sufre por la falta de agua que, desde más de 15 días no llega a las viviendas por la ruptura de tuberías.
Frente a este problema se están distribuyendo cisternas en diferentes sectores de La Esperanza; no obstante resulta insuficiente, pues el agua se agota rápidamente.
“Algunas personas vienen a dejarnos agua, otras veces la municipalidad, pero el agua es para todo y se acaba muy rápido, por eso pedimos a las autoridades que de una vez reparen esas tuberías para que podamos tener agua. Ya no podemos vivir con la presencia de moscas y sin poder bañarnos porque el agua no alcanza”, detalló una vecina del sector Wichanzao.
En total unas 240 personas han sido instaladas en el sector Trutex del Parque Industrial en dos tramos. Veinte y cuarenta familias en cada lado. Hace falta la presencia de más donativos y agua para que puedan sobrevivir.

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