La otra cara de la visita del Papa Francisco en Trujillo (FOTOS)

Mientras se rehabilitan las vías para el recorrido del sumo pontífice en Víctor Larco, algunas familias damnificadas por El Niño Costero piden a las autoridades no olvidarse de ellos. En la zona aún hay viviendas colapsadas

14 de Enero del 2018 - 08:35 » Textos: Jhonnatan Reyna » Fotos: Cristina Aguilar

A siete días de la llegada del Papa Francisco a nuestra ciudad, los proyectos de infraestructura que le darán la bienvenida avanzan de forma acelerada.

Una de esas obras es la rehabilitación de un tramo de la avenida Larco, por donde se trasladará el “papamóvil”, luego de que el sumo pontífice oficie la misa en la explanada de Huanchaco.

En dicha obra existe el compromiso del mismo gobernador regional de La Libertad, Luis Valdez, de finalizarla el 18 del presente.

Si bien los trabajos avanzan en el distrito de Víctor Larco, con la rehabilitación de las vías, existe otros sectores que aún claman por ayuda.

OTRA MIRADA. En una visita realizada por Correo por uno de los sectores golpeados por los huaicos y las lluvias que trajo consigo El Niño Costero, pudimos constatar que en el lugar poco o nada se ha hecho.

Ahí no se están arreglando veredas, rehabilitando pistas y mucho menos brindándole un apoyo a las familias afectadas por los embates de la naturaleza. Sectores como Malecón Colón en Buenos Aires Sur, no han tenido la dicha de ser escogidos como una ruta del Papa Francisco.

Por el contrarío, hoy por lo menos tendrían un acceso digno, tal vez una mayor preocupación porque las viviendas tengan el mejor aspecto para recibir a la máxima autoridad de la Iglesia Católica. Se estarían pintando impresionantes murales y levantando bustos, con grandes presupuestos. Pero otra es la realidad, el barro aún esta pegado en lo que queda de pista, como recordando a los moradores el paso de los siete huaicos, aún hay viviendas colapsadas y familias viviendo en carpas y módulos de madera donados.

Las familias de Buenos Aires Sur tendrán que conformarse con ver pasar al sumo pontífice y esperar el “milagro” de las autoridades correspondientes.

TESTIMONIOS. “Aquí todo tenemos que limpiar, cada dueño ha limpiado. Nada más limpian allá (avenida Larco) porque solo viene el Papa, sino estaría igualito”, indicó una vecina de la cuadra dos de la calle Callao.

Maricielo Tello (25), madre de dos niños, perdió su vivienda a consecuencia de las lluvias y el desborde de los huaicos. Ahora vive junto a su familia en una carpa y módulos de madera donados por Cáritas.

“Cuando se salió el huaico colapsó todo, el ladrillo se deterioró y se vino abajo. Rescatamos apenas la cocina de mi mamá, la ropa se perdió y los animales”, dijo.

Cuenta que gracias a un préstamo personal pudo levantar un muro para proteger su vivienda, ubicada en la cuadra cuatro de la calle Antonio Matey.

PEDIDO. Ella considera injusto que a pesar de la desgracia que vivieron, hasta ahora no reciben ayuda y solo se preocupan por arreglar las pistas por la llegada del Papa Francisco.

“Nosotros lo necesitamos más y las veredas sobre todo. En vez que vinieran y nos ayudaran a tener un cuarto más grande, porque aquí el frío pasa y la lluvia también”, indicó la madre de familia.

DONACIONES. Cabe indicar que un total de 182 módulos de viviendas prefabricadas fueron entregadas por la Arquidiócesis, a través de Cáritas- Trujillo, a las familias damnificadas de la región La Libertad, que dejó el fenómeno del Niño Costero.

Las casa prefabricadas fueron distribuidas en Buenos Aires centro y sur, entre los meses de abril y diciembre del 2017.

También se entregaron módulos en el sector Río Seco del distrito El Porvenir.

“En primer lugar, agradecer a las personas que donan para que Cáritas - Trujillo pueda hacer efectiva esta entrega de módulos. Se ha dado un total 182 viviendas prefabricadas, en Las Palmeras parte baja, Los Rosales de San Luis, Buenos Aires Norte, Centro y Sur en Víctor Larco; en Huanchaco, al sector Víctor Raúl, Virgen del Socorro, El Milagro; y en El Porvenir, en Río Seco, además, en el sector Quinta La Gloria, en Casa Grande”, manifestó en su momento monseñor Miguel Cabrejos.

En tanto, dijo que los damnificados tendrán las puertas abiertas para estar cerca al Papa Francisco el 20 del presente mes.

MENSAJE. “El Papa Francisco siempre ha mostrado su interés por la cercanía con la gente, de manera especial con los necesitados. Por eso escogió Trujillo como símbolo para estar presente con los damnificados”, indicó.

MOVILIZACIÓN. El Papa Francisco se trasladará al barrio de Buenos Aires, en el distrito de Víctor Larco. La ruta de acceso a esta jurisdicción es la llamada Vía de Evitamiento, en donde se tendrá que limpiar el desmonte arrojado en la zona.

Luego ingresará por la avenida Libertad, donde se ha colocado un busto en su honor para continuar por la avenida Larco hasta llegar al Centro Histórico de Trujillo.

ESPERANZA. Desde el anuncio de la llegada del Papa Francisco a nuestro país y sobre todo a la ciudad de Trujillo, se buscó que la máxima autoridad religiosa dé un mensaje de esperanza y, sobre todo, de consuelo a las familias damnificadas que lo perdieron todo, no solo de la ciudad de Trujillo, también de otros lugares del norte del país.

Mientras tanto, este es el panorama actual de una de las zonas afectadas por El Niño Costero, un mirada distinta. Una realidad que no se puede ocultar, pero sobre la cual las autoridades deben tener en cuenta que la tarea en dicha zona no acaba el 20 de enero.