Debido a las constantes lluvias que se han registrado en los últimos días, el Ejecutivo a través del Decreto Supremo N° 004-2017-SA, declaró en emergencia sanitaria a la región Lambayeque.
La declaratoria de emergencia será por 90 días para prevenir daños y enfermedades, pero no solo en la región, sino también en Piura y Tumbes que se han visto golpeados por las intensas precipitaciones pluviales y que continúan siendo afectados por las inundaciones.
ENFERMEDADES. El decreto publicado en el diario oficial El Peruano, señala que la finalidad de esta medida adoptada es la prevención de enfermedades, recuperación y rehabilitación en salud de la población en general.
Informa que las enfermedades podrían desatarse en gran cantidad, debido a que el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno del Niño - Enfen, dio a conocer que se han consolidado las condiciones para un evento El Niño costero débil y que estas favorecen un aumento en la frecuencia de lluvias de magnitud muy fuerte, especialmente en la costa norte del país.
De continuar presentándose las lluvias existe el riesgo de aumento de casos en enfermedades diarreicas agudas (EDA), infecciones respiratorias agudas (IRA), intoxicación alimentaria, dengue y arbovirosis, conjuntivitis e infecciones a la piel; además del cólera entre otros.
EXPLICA. El director del Hospital Regional Docente Las Mercedes (HRDLM), John Jóo Salinas, indicó que la lluvia afecta a toda la población en general y es muy probable que en los próximos días empiecen a llegar pacientes en masa que presenten síntomas de diversas enfermedades generadas por las aguas estancadas que en su mayoría han sido mezcladas con agua de desagüe que ha colapsado.
“El colapso de desagüe por la lluvia ha hecho que se mezcle con el agua potable y es difícil que se dé solución rápidamente. Eso va a traer las enfermedades diarreicas agudas, y sumado a que hay escasez de agua, van a evitar el lavado de utensilios y alimentos. Todas las personas se van a ver afectados y para mala suerte el periodo de verano agrava la enfermedad”, expresó.
Del mismo modo, el galeno señaló que han tenido casos del año pasado, en niños y ancianos. Dijo que en este periodo sí habría un incremento de pico de la enfermedad.
Asimismo, otras de las enfermedades que se presentarán son el sarpullido en los bebés y niños, debido a que ante la falta de agua no se les está bañando frecuentemente. También están las enfermedades dérmicas, pues muchos de los afectados caminan descalzos sobre el lodo o el agua estancada donde se registró una inundación por la lluvia. Se teme que el cólera regrese con fuerza, ya que ingresaría por la frontera de Ecuador con Tumbes.
De la misma forma están los problemas bronquiales que se va a agudizar con la aspiración del polvo que queda al secar algunas pistas donde aún tienen olores fétidos de aguas servidas.
La proliferación de zancudos que se ha desatado en diversos sectores puede ser el vector del dengue, zika y chikungunya .
PREVENCIÓN. El gerente regional de Salud de Lambayeque, Pedro Cruzado Puente, manifestó que la Geresa registra hasta la fecha 38 casos de dengue confirmados, los mismos que se han presentado en los distritos de Tumán, Pátapo y Motupe.
Para ello aseguró que como medidas de prevención primero se está fumigando diversos sectores de Tumán, donde cerca de 30 brigadistas recorren casa por casa. Se tiene previsto fumigar hasta el 11 de febrero, 8 mil viviendas.
“Las brigadas también efectúan educación sanitaria brindando recomendaciones para el consumo de agua segura, el correcto lavado de manos y se incide en no consumir alimentos y bebidas que se comercializan de forma ambulatoria; esto para prevenir enfermedades diarreicas” añadió el titular de la Geresa.
EN CONTRA. Por su parte, el jefe de la unidad de Epidemiología del Hospital Las Mercedes, Francisco Rodríguez Rodríguez, mostró su malestar. Sostuvo que la declaratoria de emergencia sanitaria no es la solución como tal, debido a que el problema está en quién va a ver la situación de emergencia, ya que se requiere de comunicación, operadores, funcionarios y lo más preocupante es la logística y la parte económica financiera.
Añadió que si las lluvias continuarían con la magnitud que se dio los primeros días de febrero, en el hospital Las Mercedes habría demora para retirar el agua y eso haría que el terreno se moje y se vea más propenso a colapsar.
En ese caso solo atendería el personal que está de emergencia.
El médico dijo que para la región se requieren aproximadamente 100 cisternas para retirar el agua inundada en su totalidad; además de bombas de extracción y Epsel en 45 días no se abastecería para lograr sacar el agua. A ello se suma el no recojo de la basura que conlleva a la proliferación de las enfermedades.
Por otro lado mencionó que la mayoría de centros y postas de salud de la Gerencia Regional de Salud están colapsadas, como es la de José Olaya, Las Brisas, Paul Harris, José Quiñones, Campodónico, El Bosque en La Victoria, entre otros.
Es por ello que de desatarse una epidemia como el cólera, sería imposible que sean atendidos de forma rápida en los mencionados centros de salud.

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