- Alivio para las ARMY: Bomberos lanzaron agua a fans de BTS por intenso calor
- BTS en Lima: Así se vivió la previa de la tercera fecha de conciertos (GALERIA)
En diálogo con Correo, el exministro del Interior y teniente general PNP en retiro evalúa el impacto del nuevo Comando Unificado militar – policial y destaca la necesidad de desplegar labores coordinadas entre la Policía, Fiscalía y Poder Judicial que, según dijo, viven un aparente divorcio.
¿Cuál es su opinión respecto a este Comando Unificado anunciado por Keiko Fujimori?
Me parece que es una de las primeras iniciativas positivas que se están dando. Esto parte de un principio de doctrina de Estado Mayor, compartido por las Fuerzas Armadas y la Policía, que señala que la unidad de comando es igual al alcance de control para conseguir el objetivo deseado. Teniendo un solo comando se va a poder articular el trabajo con todos los involucrados en la lucha contra la criminalidad.
Dado que este comando reúne agentes de diversas instituciones, ¿quién debe asumir la conducción de las operaciones en las calles?
La Policía debe encabezar este comando, pues tiene esa función principal en la investigación y posee además el mapa del delito actualizado. Lo que deben hacer las Fuerzas Armadas es brindar apoyo a las acciones policiales, aportando la información de sus servicios de inteligencia para nutrir el mapa del delito y golpear con precisión en los puntos donde la delincuencia campea.
Lee: Lima tendrá días calurosos y mayor radiación UV hasta el martes (FOTOS)
Para que este esfuerzo tenga éxito, el trabajo articulado es clave. ¿Qué rol juegan las demás instituciones del sistema judicial?
El trabajo de los operadores de justicia es fundamental. En el Perú enfrentamos una problemática muy grande: el Ministerio Público, el Poder Judicial y la Policía Nacional son las instituciones con menor aprobación ciudadana, siendo justamente los operadores de justicia. Encima de ello, existe un divorcio entre estas instituciones, lo que supone una acción policial permanente de capturas frente a un Ministerio Público y un Poder Judicial que, por múltiples razones —algunas valederas—, terminan liberando a los detenidos.
¿Cómo afecta esta falta de coordinación frente a la opinión pública?
Acaba de ocurrir un escándalo con la liberación de los involucrados en la quema de una combi en Lima, a quienes el Poder Judicial soltó. No se puede consolidar una estrategia concreta y efectiva si los operadores de justicia van a estar apuntando cada uno por su lado. Se requiere una coordinación estrecha y que el comando único asuma la responsabilidad de dirigir esos puentes institucionales.
¿En cuánto tiempo la ciudadanía podría comenzar a percibir resultados concretos de este plan?
Lo trascendental es implementarlo, trazar una planificación concreta y medir objetivamente los avances. Considero que, de aquí a fin de año, se podría realizar un primer corte para evaluar los resultados e identificar los principales puntos críticos a corregir.
Lee: Renzo Reggiardo recibirá a Robbie Williams en la Municipalidad de Lima antes de próximo concierto en la capital
Recientemente se observó una primera acción combinada en Trujillo. ¿Cuál es el objetivo táctico de desplegar estas “fuerzas de tarea”?
Las fuerzas de tarea (task forces) son fuerzas combinadas que tienen como misión intervenir desde Lima en diferentes puntos a nivel nacional. Su diseño busca evitar dos riesgos principales: la fuga de información y la falta de contundencia. Cuando se trabaja directamente con personal policial de las mismas regiones, la falta de coordinación o la posible contaminación local pueden derivar en filtraciones que arruinan los operativos. Por eso se aplican estas fuerzas de élite unificadas, una estrategia que ya ha demostrado efectividad en otros países.
Usted hace énfasis en las telecomunicaciones. ¿Por qué considera que sin las operadoras de telefonía no se podrá frenar la delincuencia?
Las empresas de telefonía solo proporcionan georreferenciación, que es la simple triangulación de antenas. Lo que la Policía necesita con urgencia es la geolocalización directa: que indiquen en tiempo real el punto exacto de donde sale la llamada (calle, cuadra y número). Eso permitiría una intervención inmediata en flagrancia, lo cual faculta a las autoridades a enviar rápidamente a prisión a los delincuentes. A la par, se debe erradicar de manera inmediata la venta informal e impune de chips telefónicos.
-