El martes 29, la Tercera Sala Penal de Apelaciones de Piura decidirá si el suboficial de la Policía Nacional del Perú (PNP), Elvis Miranda Rojas, es liberado o continúa en prisión. Así se dispuso ayer tras la audiencia de apelación.
AUDIENCIA
La Tercera Sala Penal de Apelaciones, presidida por el juez Andrés Ernesto Villalta Pulache e integrada por los jueces Edwin Culquicondor Bardales y Manuel Arrieta Ramírez, escuchó por espacio de tres horas los alegatos presentados por la defensa de Miranda, a cargo de la abogada Cecilia Pizarro, y del fiscal superior Feliciano Lalupú Sernaqué, en la audiencia que se inició desde las 9:00 de la mañana de ayer.La defensa presentó como nueva evidencia el vídeo en el que el suboficial Miranda sube a la camioneta policial al occiso, Juan Carlos Ramírez Chocán.La abogada señaló que el agente en ningún momento huye del lugar sino que presta primeros auxilios, rechazando la versión de la testigo García Córdova.
Ante esta evidencia, el fiscal Lalulú indicó que al inicio de la grabación se visualiza a un poblador recogiendo del suelo a Ramírez Chocán y que el suboficial Miranda auxilió a esta persona, ante el reclamo de los familiares.
El representante del Ministerio Público señaló que el policía Miranda no fue agredido, solo insultado. Ante esto, Pizarro presentó el documento del médico legista en donde se señala que Miranda presentada lesiones traumáticas ocasionadas por uñas.
Asimismo, la abogada de Miranda habló sobre la pericia de absorción atómica realizada a la víctima, la cual dio un falso negativo.
“Nuestra pericia da un falso negativo porque se efectúa luego que se ha practicado la necropsia de ley al occiso. La necropsia fue realizada a las 5:30 p.m. y la absorción ha sido posterior. Lógicamente ha habido una sepsis por parte del personal que ha participado en la pericia”, dijo.
Sin embargo, el fiscal Lalupú negó que la afirmación de la abogada fuera cierta y precisó que el cadáver de la víctima ingresó a la morgue a las 4:55 p.m., y la necropsia fue a las 6:05 p.m.
La letrada explicó que su defendido al enterarse del robo persigue a la mototaxi en la que iban los delincuentes, por lo que efectúa un disparo desde el vehículo para lograr que el trimóvil se detenga, mientras que el chofer, el suboficial Carhuayo, también realiza otro disparo.
“Desde el vehículo se escucharon dos disparos, la moto se detiene y el (ahora) fallecido baja y corre a pie, se da una persecución, llevando el occiso 20 metros de delantera, adicionalmente a ello, previo a efectuar el quinto disparo ante este peligro real e inminente, el efectivo efectuó cuatro disparos al aire para poder realizar la detención”, precisó la defensa legal de Miranda sobre los hechos ocurridos el pasado 13 de enero, en Castilla.
Ella indicó que su patrocinado realizó el quinto disparo al cuerpo al ver que Martínez hacía un ademán de intentar sacar un arma de la pretina de su pantalón. Concluye que el terreno sinuoso permitió que la bala le cayera al occiso a la espalda y no en las piernas.
Por su parte, el fiscal Feliciano Lalupú Sernaqué sostuvo que en la declaración del suboficial Carhuayo, indica que intervino a Renzo Escobar Cano y al sujeto “Alias 24”, que se encontraban en la moto. “Cuando llega Miranda al vehículo, él se encuentra con Carhuayo, quien tenía reducido a los dos. Lo que hace Carhuayo es soltarlos y ellos aprovechan para irse, ¿Porqué no se le incautaron las armas en ese momento?”, indica. La tesis de la fiscalía sostiene que los presuntos delincuentes no portaban armas por lo que no pudieron efectuar los disparos.
Ante esto, la defensa señala que la escena fue alterada luego de que una turba de personas se acercara y atacara al efectivo policial, además, que solo se encuentran tres casquillos que corresponde al arma del agente y que los otros fueron efectuados con un revólver de los intervenidos.
El fiscal Lalupú insistió en que su argumento se respalda en la declaración del agente Carhuayo, que dijo no tener conocimiento de si el occiso portaba un arma al momento de la intervención. “La defensa del suboficial solamente busca justificar su accionar, es válido para la estrategia de la defensa, pero para nosotros señor juez, no”.
El representante del Ministerio Público se preguntó: “¿Si el occiso estaba huyendo, que peligro representaba? ¿Basta tener antecedentes para justificar una acción ilícita?, se quitó la vida a un ser humano, este es un bien jurídico que el Estado debe proteger”.
DEFENSA
El acusado Miranda Rojas, a través de videoconferencia, reiteró que actuó en defensa propia y en salvaguarda de los vecinos de la zona donde se realizaba la persecución. “Yo realizo cuatro disparos disuasivos, en todo momento le digo: ¡Alto, policía! ¡Detente! Él hizo el ademán de sacar un arma, había peligro de que él tome de rehén a cualquier vecino y en salvaguarda de mi integridad y de las personas, entonces realizo el disparo”, dijo.En la audiencia estuvo presente el ministro del Interior,Carlos Morán Soto, quien en todo momento dio su respaldo a la familia y a la esposa del agente Miranda.Mientras se escuchaban los argumentos de ambas partes, pobladores y familiares exigían su libertad.
Finalmente, los jueces señalaron que dentro del plazo de hasta dos días hábiles, el próximo martes 29, se pronunciarán sobre su decisión a través de una resolución que será notificada a las partes.
Lisbeth Montoya, esposa del efectivo, reclamó a los jueces el motivo de la demora en la decisión ya que se cuentan con todas las pruebas del actuar legítimo del agente.“Hay pruebas contundentes, ¿qué más quieren?, no entiendo de qué lado está el fiscal, allí está el video donde le tiran tierra a mi esposo, le dañan su vista, queríamos que hoy saliera y se termine esta pesadilla”, dijo Montoya entre lágrimas, al retirarse de la sala.

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