Solo en Piura hay más de 50 parques. Pero, lejos de ser espacios de distracción y esparcimiento para los vecinos, varios de estos lugares se han convertido en zonas de asaltos al paso, microcomercialización de drogas, peleas callejeras y puntos para beber alcohol.
INSEGURIDAD. El joven Germán Ato, residente de la urbanización Santa Ana, relata que la noche cuando Brasil venció a Perú en la última Copa América, pasó por el parque de su vecinadario, alrededor de las 11:00 p.m., y vio a un grupo de jóvenes desconocidos bebiendo alcohol.
En cierto momento, uno de ellos sacó una pistola y amenazó a otro de sus propios compañeros.
Germán no llegó a escuchar a qué se debía el altercado pero señala que se viven situaciones similares casi todos los fines de semana en ese parque.
Algo similar ocurre en los parques de las urbanizaciones San Isidro, Clark, el parque Centenario y los de la zona del A.H. Los Algarrobos.
Estos puntos han sido identificados por la Gerencia de Seguridad Ciudadana y Control Municipal (Secom) como los más críticos, por lo que se están realizando operativos en coordinación con el Serenazgo y el Escuadrón Verde.
DEFICIENCIAS. El jefe del Secom, Vicenzo Ieva, señala que la poca ilumunación de estas zonas es uno de los factores que facilita la delincuencia y el consumo de alcohol y drogas.
Asimismo, señala que hay personal limitado, tanto del Serenazgo como de la Policía para resguardar permanentemente las áreas públicas en cuestión.
Por lo tanto, Ieva recomienda a los ciudadanos que no transiten por los parques a altas horas de la noche sin compañía alguna.
Denuncia. Asimismo, el jefe de Secom Vicenzo Ieva exhortó a los vecinos a denunciar los robos que ocurran en los parques, pues, para implementar medidas de seguridad, como instalación de cámaras, es necesario sustentar la solicitud con estadísticas policiales.

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