La ciudad de Sullana vive de espaldas a la celebración por la festividad de Semana Santa. Prueba de ello es que su iglesia principal permaneció cerrada durante la mañana y tarde de ayer Jueves Santo, desatando la ira e indignación de los feligreses católicos.
Los católicos se fueron de espaldas al ver que las puertas de la Iglesia Matriz estaban cerradas, sin que nadie en la puerta diera información al respecto.
El hecho, incluso, fue comentado a través de las redes sociales, donde los católicos dieron cuenta de esta situación emplazando al párroco de Sullana, Manuel Curay Ochoa, a que se pronunciara.
“No puede ser posible que en una fecha especial y donde se recuerda el Triduo Pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, se cierre las puertas de una iglesia”, nos indicó una acongojada feligrés.

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