Pese al mal estado de la carretera por las lluvias, no fue impedimento para que el Comité Mujeres por Piura llegue hasta uno de los sitios más alejados y vulnerables de la región, el caserío Chilcapampa (distrito de Huarmaca, provincia de Huancabamba), el último pueblo quechua-hablante de la sierra piurana, ubicado cerca de la frontera con Lambayeque.
Con un viaje de casi 6 horas de travesía, la carretera agrietada y afectada por la lluvia, el Comité llegó hasta su destino, para beneficiar a los niños de la zona con útiles escolares; además, hicieron la entrega de canastas con víveres de primera necesidad para las madres en su día y repartieron conservas de atún a la población.
Chilcapampa, se constituyó como caserío desde el año 1998, su idioma nativo es el Quechua Incahuasi Cañaris, pero aún es un pueblo de extrema pobreza, careciente de agua y de servicios eléctricos. Durante el periodo de lluvias, la población queda totalmente incomunicada, para lo cual se ha pedido ayuda a las autoridades para recuperar la vía de acceso hacia la zona.
Rosario Arámbulo de Hilbck, presidenta del Comité, manifestó que no hay mejor premio que ver la alegría de un niño y su sonrisa cuando reciben regalos y donaciones, “La alegría y cariño de los niños compensa la travesía del viaje. Chilcapampa siempre nos recibe con mucho cariño y es por ello que buscamos traerles cosas de utilidad”.
“Para poder llegar a Chilcapampa, los mismos moradores y alumnos nos ayudaron con sus palanas para abrir paso y hacer una trocha para poder acceder al caserío”, añadió.

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