Como si se tratara de un locutorio público o una cabina de Internet, los internos del penal de Piura (ex Río Seco) tienen acceso a celulares, que en algunos casos están conectados a la red.
Incluso, desde sus celdas, algunos reos publican en las redes sociales los hechos que ocurren al interior del establecimiento penitenciario, en donde se supone que no debería ingresar ninguno de estos dispositivos de telecomunicación.
Correo tuvo acceso a fotos reveladoras, que ponen en evidencia que los reclusos manejan con total tranquilidad esos equipos, con los cuales podrían realizar extorsiones desde el interior del penal.
En estas imágenes se puede apreciar a un interno, que viste polo rojo y un short de estilo militar, quien posa alegremente con un celular cerca al oído, simulando que va a realizar una llamada. Se trata de Candelario Navarro Flores, quien actualmente está en el pabellón “B” izquierdo.
En esta captura, uno de sus compañeros de celda aparece junto a Candelario, haciendo una señal con los dedos en forma de “V”.
PERMISO. Según los códigos del hampa, este gesto significa que con ellos “todo está bien”. Es decir, que ellos son los que mandan y que pueden hacer de las suyas, sin que algún agente del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) les llame la atención, porque los tienen de su lado. Vale decir que tienen licencia para extorsionar.
Para corroborar esta versión, Correo se contactó con un exinterno de Río Seco, al que por razones de seguridad llamaremos “Miguelito”.
Este colaborador confirmó que el lugar donde se habría tomado la foto es el penal de Río Seco. Según se supo, el ambiente corresponde a un pasaje contiguo a un taller de carpintería, donde trabajan los internos.
En otra de las imágenes se aprecia al mismo Candelario Navarro sentado sobre unos baldes, junto a otros cuatro internos. Uno de ellos, al parecer tiene otro celular en la mano izquierda y hace un gesto como apuntando al frente. Esto significa que ellos son los “duros”, o sea los que dominan ese sector.
“Miguelito” reveló que Candelario Navarro es un interno que proviene de Paita y se dedica a extorsionar a pescadores de ese puerto.
“Cuando llegó en el 2009 era un tipo con mucha visión (propenso a realizar actos delictivos) y se volvió delegado del pabellón “B” izquierdo, con lo cual tuvo facilidades para ingresar madera donde se camuflaban los celulares. Además pasaba kerosene para procesar droga”, indicó.
Este relato del colaborador muestra la carrera ascendente de Candelario Navarro como dirigente dentro del penal, la misma que se facilitó por la colaboración de varios agentes del Inpe, quienes eran sus “aliados” para ingresar no solo celulares, sino todo tipo de objetos prohibidos.
Esta versión no hace más que corroborar lo que todo el mundo comenta, pero nadie se atreve a denunciar por temor a las represalias.
“Aquí se cobra por todo y nadie dice nada. Una vez Braulio (un exinterno) motivó a los demás a que reclamaran porque la paila (comida) no era la que nos correspondía. Entonces, los soplones dieron el dato a la gente de arriba y al día siguiente lo cambiaron al penal de Picsi”, contó “Miguelito”.
Según la fuente confidencial, quien lleva poco tiempo fuera del penal, los celulares que se requisan son una cantidad mínima en relación a los que ingresan.
“Son tres turnos de los agentes del Inpe, pero a veces entre ellos se pelean y datean al siguiente turno quién de sus allegados tiene celulares. Ellos cobran 50 soles para que el huaco (teléfono) ingrese al penal y luego piden 40 soles diarios para que no los quiten en la raqueta (requisa)”. De comprobarse esta versión se revelaría que la extorsión es un negocio redondo, que no solo beneficia a los reos.
NO RECONOCE. Sin embargo, parece que esta realidad es ajena al director del penal Río Seco, Guery Chirinos, quien al ser consultado por Correo dijo que se realizan requisas periódicamente.
El funcionario descartó que dentro del penal algún recluso tenga acceso a la Internet, ya que la señal dentro del establecimiento penitenciario es pobre.
“Los celulares que hemos detectado son equipos básicos, aquí (Río Seco) no hay buena recepción. Aún así, los internos se las ingenian para tener línea”, expresó.
También deslizó la posibilidad de que se trate de internos que estuvieron en Río Seco, pero que fueron trasladados a Tumbes.
Sin embargo, la postura de Guery Chirinos se contradice con otra de las fotografías, en la que Candelario Navarro aparece posando sin mayor reparo dentro de su celda, pero esta vez navegando por la Internet, y acompañado de otro interno.
En esta vista se aprecia a los dos reclusos sonrientes en lo que parece ser la antesala de una sesión de cine para adultos. Solo les falta la canchita.
Pero, ¿cómo llegan estos celulares hasta aquí si en el ingreso hay un control estricto, que incluye un detector de metales por donde pasan obligatoriamente todos los visitantes?.
Para resolver esta interrogante consultamos a un interno, al cual identificaremos como “Paul”, quien menciona que la situación es la misma desde hace por lo menos 6 años.
“Todos saben que los familiares se las ingenian, ya sea en sus partes íntimas, táperes con doble fondo o en los materiales que se entregan para los talleres, pero todos los teléfonos que ingresan son con el apoyo de los mismos guardias del Inpe”, aseguró “Paul”.
Este recluso contó que estos malos funcionarios actúan en complicidad con los cabecillas de cada pabellón.
Identificó que actualmente quien maneja el negocio del narcotráfico es el apodado como “La Pulga”, además de otro conocido como ” Burro Loco”, ambos provenientes de Sullana.
Ante esta situación, el secretario técnico del Comité Regional de Seguridad Ciudadana, Keelman Saavedra Vidangos, pidió que se realice una investigación para sancionar a los responsables.

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