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Sullana languidece por falta de agua y contaminación

La situación se torna crítica en la ciudad a causa del vertimiento de aguas de desagüe al Canal Vía cubierto de suciedad, mientras que más de 20 mil familias mueren de sed y urge invertir en las Plantas de Tratamiento
Sullana languidece por falta de agua y contaminación

Sullana languidece por falta de agua y contaminación

13 de Mayo del 2017 - 08:22 » Textos: Luisa Alatrista » Fotos: Correo

Sullana apesta por donde se camine. El olor a excremento penetra por las narices de los ciudadanos mal acostumbrados a lidiar con esta realidad infestada de desagües y basura, siendo el Canal Vía la fuente principal de esta pestilencia.

El nivel de sometimiento es tan alto que los ciudadanos soportan vivir en medio de los desagües; raras veces se levantan contra la empresa responsable y culpan de su desgracia a su ciudad, cuando es ésta la que está cansada de disimular tanta podredumbre.

Los vecinos acusan a la EPS Grau, declarada “empresa no grata” en Sullana por su incapacidad para poder dar una solución definitiva al problema del vertimiento de los desagües y el desabastecimiento de agua potable; dos males innecesarios que afectan a más de 20 mil familias.

Incluso, la empresa se ha hecho acreedora de dos denuncias ante el Ministerio Público entabladas por la Municipalidad Provincial de Sullana y la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL). Además de ganarse el repudio de los padres de familia cuyos niños estudian en medio de los olores a excremento.

DESIDIA. Pese a esto, el jefe zonal encargado de la EPS Grau, Jim Espinoza Aguirre, sostiene que la situación no es tan caótica como parece, en el sentido que se están haciendo los esfuerzos necesarios para paliar el problema.

“En este caso, el tema puntual es el colector Sullana que data de hace 40 años y ha tenido también algunas incidencias anteriores. Para el fenómeno costero ha sufrido un colapso en cinco puntos comprendidos entre la calle Tarapacá y la calle Dos de Mayo. Ahí hemos optado por hacer las reparaciones puntuales en la medida que se han ido presentando”, informó.

El funcionario hace referencia a trabajos paliativos y menores cuando el meollo del asunto es el sistema obsoleto, aunado con la lentitud de los trabajos y los malos hábitos de la sociedad.

“Si bien es cierto nosotros tenemos que darles las condiciones necesarias para que el sistema, tanto de desagüe como de agua funcionen óptimamente; pero también hay vecinos que durante las lluvias han roto las tapas de los buzones para evacuar las aguas pluviales y así evitar que ingresen a sus casas”, aseveró.

PERJUDICADOS. La situación se torna crítica en ciertos puntos de la ciudad como es Santa Teresita, Nueve de Octubre y El Obrero.

En un breve recorrido por las zonas descritas se evidencia el grado de contaminación.

En Santa Teresita, por ejemplo, las aguas de desagüe afloran de un buzón ubicado en la calle Las Lomas, mermando la calidad del concreto y obstaculizando el tránsito. A menos de 10 metros, los vecinos a cada momento se llevan la mano a la nariz en señal de fastidio y protección por los malos olores que se acrecientan con los rayos solares.

“Ese buzón tiene tiempo así. Nadie ha venido a repararlo. Tenemos que vivir y comer en medio de la pestilencia. La EPS Grau ni se asoma, solo envían a unos obreros que vienen, hacen la finta y se van dejando todo tal cual estaba”, se lamenta Mercedes Morales Periche, moradora en Santa Teresita.

FASTIDIO. Un problema similar salta a la vista en el distrito de Bellavista, precisamente en el Canal Canchaque (a espaldas del cuartel militar) donde las aguas de un buzón han empezado a mermar con dirección a la vía pública, convirtiéndose en un atentado a la salud.

“Estamos fastidiados, la EPS Grau no hace nada, pero si nos cobra. Que el alcalde Carlos Távara ponga orden y le diga a esa empresa que se vaya, que no la queremos, que su presencia no es grata en Sullana”, increpó el mototaxista Augusto Sánchez Meléndez.

Sin embargo, el problema mayor lo constituye el Canal Vía infestado de aguas de desagüe por donde se le mire, sin importar que colindan las viviendas, centros educativos y hasta los hospitales de Es Salud y la Solidaridad. “La pestilencia es bárbara” musitó fastidiado un vecino que cruza el Canal Vía protegido con unas botas de jebe.

Metros más allá, una tubería emana aguas de desagüe con dirección al canal. El tubo salta a la vista a varios metros de distancia, ubicado en la calle Tres donde aguas negras y malolientes son arrojadas por este conducto al canal que muestra su peor cara a los visitantes.

SUCIEDAD. A esto le agregamos la basura en ciertos puntos, sobre todo en los tramos por donde el carro recolector solo se asoma para cruzar la calle. Ese problema se observa en la cuadra 8 de la calle 4 del barrio Buenos Aires.

También la avenida Buenos Aires está convertida en una cloaca de aguas de desagüe. En el lugar una motobomba está inoperativa porque la empresa subcontratada por la EPS Grau abandonó los trabajos por un problema social.

MUEREN DE SED. En la ciudad de Sullana, si el agua de desagüe es abundante, el agua potable es escasa.

Ese aspecto es explicado por el funcionario de la EPS Grau quien asevera que la empresa no está en condiciones de abastecer a toda la población, a causa de la planta obsoleta procesadora de agua potable construida en el año 1954.

Para muestra de un botón están los reservorios R5 y R6 que todavía no están operativos, afectando a más de 20 mil familias de las zonas este y oeste de Sullana.

Sobre ese punto en concreto el funcionario esbozó una explicación. “El tema es la oferta de agua para llenar esos reservorios. Lo que se necesita es la ampliación de la planta procesadora porque siempre vamos a tener los mismos inconvenientes. Nosotros trabajamos con un promedio de 520 litros de agua cruda por segundo, pero lo ideal sería una planta de 1.200. La planta que tenemos tiene 63 años de operación. Se han hecho algunas reparaciones, pero sigue siendo la misma planta”, indicó.

Informó que dentro de 15 días se tendrá la opinión de la gerencia general de la EPS Grau, para poner en funcionamiento los tanques elevados, dotando de agua a los pueblos beneficiarios de manera interdiaria, debido a que es imposible llenar los reservorios en su totalidad por la poca presión de agua existente.