Dyron Zavala tenía ocho años de edad, cursaba el tercer grado de primaria en la I.E. Nuestra Señora de La Merced en Cusco, le gustaba jugar al fútbol y desapareció misteriosamente el último martes por la tarde.
Ese día, según relata su madre, el pequeño jugaba en las afueras de su vivienda, ubicada en el distrito de San Jerónimo, cuando de pronto desapareció sin dejar rastro alguno.
Fueron días de intensa búsqueda y hasta denuncias de inacción contra la Policía. Los familiares llegaron a hacer plantones para exigir celeridad en las investigaciones y la dotación de mayor personal que se encargue de seguir los pasos del niño.
Es así que, el último viernes por la mañana, la fatalidad tocó la puerta de la familia Zavala Moreano. Vecinos de la zona denominada ‘Ladrillera’ en el distrito de San Jerónimo, reportaron el hallazgo de un cuerpo de menor en el interior de un pozo abandonado.
Es así que los familiares se trasladaron al lugar, comprobando que se trataba de los restos de Dyron, los mismos que fueron recuperados por la Policía bajo orden del Ministerio Público.
Tras el hecho los padres del menor señalaron que existen muchas interrogantes sobre lo ocurrido. Teniendo en cuenta que la madre habría recibido una llamada presuntamente extorsiva que exigía el pago de tres mil soles por el menor, además de señalar que el menor habría sido plagiado en un automóvil blanco, cuya pista ahora siguen las autoridades.
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