Ricardo Palma ya no será refugio de los delincuentes más peligrosos

Ministerio del Interior puso en marcha programa que acciona la tarea conjunta entre Policía, municipio y juntas vecinales
Ricardo Palma ya no será refugio de los delincuentes  más peligrosos

Ricardo Palma ya no será refugio de los delincuentes más peligrosos

24 de Noviembre del 2017 - 11:00 » Textos: J. Carlos Flores » Fotos: Difusión

El Ministerio del Interior puso en marcha ayer el programa Barrio Seguro en la ciudad de Puno, y lo hizo en una de las zonas catalogadas como las más peligrosas a nivel nacional. 

Para este acto estaba prevista la presencia del ministro de la cartera, Carlos Basombrío, pero acudió en su representación el titular de la Dirección General de Seguridad Ciudadam Gustavo Carrión Zavala, quien puso en claro que el barrio Ricardo Palma es uno de los 104 más peligrosos del país, por el número de homicidios, porque allí habitan personas buscadas por la justicia y otros factores. 

Carrión especificó que para el inicio de este programa asignaron 30 efectivos policiales que vigilarán la seguridad, además de dos patrulleros y cuatro motos para facilitar el trabajo de los efectivos. 

Con ello se buscará la aplicación de la llamada prevención que consiste en la aplicación de la policía comunitaria, el patrullaje en zonas críticas y puntos de interés, además de la investigación a cargo de inteligencia. 

Este trabajo se complementará con la llamada prevención social que consiste en la articulación de los trabajos de seguridad con programas sociales. El representante del Mininter, indicó que se ha pedido al INEI la información para elaborar una línea de base en la cual se tenga datos sobre violencia familiar, consumo de drogas, violencia de género y todos aquellos aspectos que acompañan el delito.

Una parte importante del programa es la ejecución de vigilancia con apoyo a las juntas vecinales. Con esto buscarán la recuperación de espacios públicos, y el fomento de actividades culturales y deportivas.

Ricardo Palma fue escenario de varios hechos de sangre y capturas de requisitoriados. Además abundan los locales de dudosa reputación dedicados a la venta de abundante licor, y es calificado como zona roja de la ciudad de Puno por ser refugio de delincuentes y de sus familiares.