Más de mil residentes de Yunguyo, se lucieron hoy mientras participaban del concurso denominado Palla palla y Pulla Pulla reviviendo así las costumbres de su pueblo.
Las actividades de festejo se iniciaron a las 5 h con la salva de los 21 camaretazos, mientras que dos horas más tarde los músicos y danzantes se congregaron en la parroquia Sagrada Familia donde sus antazas fueron bendecidas por la Semana Santa.
Tras el acto religioso, las 13 agrupaciones se desplazaron desde la plaza José Olaya y se dirigieron bailando al son de la música de sus zampoñas hasta el estadio La Bombonera.
En el trayecto entrevistamos a Andrés Cachicatari Flores (70), quien cargaba una antaza que es un tipo de altar que contiene diversos artículos desde cubiertos, espejos, flores y alimentos que son usados como ofrenda para Jesucristo. Con ello buscan atraer la suerte para sus proyectos.
“Desde hace 15 años es que revivo las costumbres de mi pueblo y lo hacemos en Ciudad Nueva para dejar constancia de nuestras tradiciones”, manifestó.
TRADICIÓN
La danza que proviene de la provincia de Yunguyo donde sicuris tocan la zampoña vestidos con prendas militares y de policías, acompañadas de “rabonas” y personas que portan altares en honor al Cristo Resucitado.
La danza simboliza a los “recogidos” o “levados”, es decir a los que fueron reclutados para desarrollar distintos tipos de actividad militar y se remonta a la época prehispánica, cuando los gobernantes de entonces ordenaban incorporar obligatoriamente al servicio militar a los varones de entre 16 y 25 años.
Al retornar a su lugar de origen, los “licenciados” reproducen parte de su experiencia, satirizándola y caricaturizándola.
La mayoría de los danzantes portan un sable antiguo y lucen rangos militares de acuerdo a su antigüedad.
En el estadio se encontraba el coordinador del concurso Raúl Alfaro quien indicó que son 13 las agrupaciones participantes.
Hay tres grupos en la categoría Pulla pulla y 10 para Pulla Pulla, relató. El alferado de los residentes del distrito de Unicachi, Julio Paripanca (39), quien se encontraba en compañía de su esposa Ayde Chambi Yapuchura (33), expresó sentirse feliz de participar desde hace ocho años en esta fiesta costumbrista.
“No hay que olvidar esa tradición y demostrar nuestro folclore a todos nuestros paisanos”, enfatizó.

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/3L2WIFRO7RHJFCZ3JPVF7UAFVE.jpg)
