José Alburqueque, el Jesucristo de Tumbes
José Alburqueque, el Jesucristo de Tumbes

José Luis Alburqueque Medina, es la persona que le da vida al personaje de Jesucristo durante la escenificación del Vía Crucis por Semana Santa, en . Según manifiesta, lleva más de dos décadas personificando al papel del hijo de Dios.

Mencionó que la primera vez que interpretó a Jesús, fue en la época en la que el padre Juan Rebolledo era el encargado de dirigir la parroquia San Nicolás de Tolentino, en la década de los noventa.

“Fue el párroco Rebolledo quien convocó a un taller de teatro y yo me presenté, desde ahí sigo realizando el papel de Jesucristo. Yo ahora, con el pasar de los años, soy el que coordina con los demás chicos que integran el elenco”, señaló José Alburqueque, quien es docente de profesión.

El profesor Alburqueque, detalla que el vestuario y todos los accesorios que se utilizan durante la representación del Vía Crucis, son autogestionados.

“Tratamos de hacerlos (los vestuarios) nosotros mismos, con retazos de tela, cartones, papeles, el asunto es usar la imaginación y no ahogarnos en un vaso con agua. Con cosas simples se pueden hacer muchas cosas”, declaró.

El elenco de actores está conformado por cuarenta personas entre niños, adolescentes y adultos, de los cuales cinco continúan desde el inicio en que se comenzaron a realizar las escenificaciones.

Durante la actuación, Alburqueque Medina tuvo que soportar los altos grados de temperatura, incluso estuvo en un inicio sin sandalias, caminando sobre el asfalto.

El profesor señaló que el inicio de preparación de la obra dura tres meses.

“Es una dicha para mí representar el papel de Jesucristo, significa mucho. Cada vez que lo interpreto pongo todo de mí para hacer una buena actuación”, señaló.

Una de las anécdotas ocurridas durante la escenificación fue que mientras los personajes que interpretaban a los romanos simulaban dar latigazos, se le terminó por desacomodar la peluca que llevaba puesta, confesó entre risas.

“Con respecto a la barba sí es natural, me la dejo crecer desde noviembre”, indicó José Luis Alburqueque Medina.

El profesor, detalló que la cruz de madera que tiene que cargar pesa 110 kilos.

“Es un sacrificio, pero gratificante, luego de haber terminado el vía crucis uno se siente bien”, puntualizó.

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