En la investigación que realiza la Fiscalía Contra la Criminalidad Organizada de Tumbes en la desarticulación de la organización delictiva “Los Chivitos de Campo Amor” de la provincia de Zarumilla, ha determinado la función que cumplían los gentes del orden detenidos, y los nexos con los integrantes de dicha banda.
INVESTIGACIÓN. De acuerdo a la investigación a la que accedió Correo, se conoció que cada policía operaba con la organización criminal en su día de turno.
En ese sentido, el agente Luis Ayasta Romero (29) identificado como el “soplón”, era uno de los “dateros” que tenía la banda criminal.
Se supo que Ayasta Romero tenía otros contactos dentro de la institución, quienes le avisaban qué día iban a tener una incursión policial en la provincia de Zarumilla.
El agente al tener “el dato”, lo filtraba a los integrantes de la banda “Los Chivitos” para que ese día no permanezcan en la convulsionada provincia.
Otro de los agentes que tenían la misma función, cuando Ayasta se encontraba de descanso, era Lenín Ventura Calmet (29) alias “Vagón”. Esta persona laboraba en el Departamento de Servicios Especiales de la región, y tenía información sobre el día que se realizaban los operativos en el sector, debido a que, en el área donde desempeñaba se planificaban los “peinados de zona”.
La banda de “Los Chivitos”, mantenía el poder en la provincia de Zarumilla, por ello, una de las consignas era que tenían que estar informados de lo que pasaba dentro del sector.
En ese sentido, tenían que estar bien resguardados en el caso de existir un peligro de ser detenidos por algo que saliera mal, por esa razón, se implementaron con más efectivos policiales, donde salta a la luz, Luis Jhonatan Santa Cruz (31) alias “Rojo”. Este pertenecía al Escuadrón Verde, y quien conocía si enviaban Fuerzas especiales a la provincia fronteriza para ejecutar alguna operación.
Santa Cruz, también formaba parte de los informantes que pertenecía a la organización criminal “Los Chivitos de Campo Amor” , el mismo que mantenía comunicación con los demás agentes que se encontraban de servicio.
Asimismo, Roberto Antonio Ojeda Salas (29), quien trabajaba en la comisaría de Zarumilla y el suboficial superior, Walter López Vinces, quien también pertenece a la dependencia zarumillense, eran los encargados de “limpiarlos” si por algún caso llegaba en calidad de detenidos, algunos de los integrantes de la red criminal.
Es decir, el poder que tenía la organización criminal “Los Chivitos de Campo Amor” era único en la Policía.
Vale mencionar que, en las diligencias que se están realizando, aún no se comprueba de qué manera pagaría la banda a los malos agentes, por los datos que brindaban.
También se investiga se los agentes detenidos abastecían con armas de fuego a los sicarios. En este caso, a José Daniel Ascencio Rodríguez alias “Chivito Daniel”, Kenny Geancarlo Murguia Orellana alias “Kenny”, los encargados de ultimar a los integrantes de las bandas rivales de la provincia de Zarumilla.
Como se sabe, la organización está investigada por 22 asesinatos en el sector fronterizo. Varias de estas muertes que ha recopilado la Fiscalía Contra la Criminalidad Organizada de Tumbes, obedece a los testigos de sus fechorías, debido que no querían “soplones” que los perjudique con una denuncia.
Los detenidos permanecen en las instalaciones de la Divincri, y en el plazo de ocho días se conocerá cual será su situación legal.

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