La vida de la joven zarumillénse quien fue quemada por su pareja corre un alto riesgo por la gravedad de las heridas que le dejó el brutal ataque. Actualmente la joven madre se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital regional de Tumbes a la espera de ser trasladada al hospital Loayza en Lima.
Según informó el jefe de emergencias del hospital Luis Malpica Lindao, la joven tiene el 85% de la superficie corporal comprometida con quemaduras de segundo y tercer grado.
Asimismo, se encuentra con soportes tecnológicos avanzados de vida, como ventiladores invasivos, soporte hemodinámico con infusión de no a la adrenalina, lo cual permite un soporte cardiovascular agresivo.
El galeno informó que la joven requiere ser trasladada con suma urgencia a un hospital que cuente con unidad de quemados, sin embargo esta área no existe en el norte y sólo puede viajar a la ciudad de Lima.
“Ya hemos hecho las coordinaciones con el hospital Loayza, estamos a la espera de una respuesta”, indicó.
También sostuvo que la paciente requiere ser trasladada a la capital vía aérea por la complejidad de sus heridas con un equipo sofisticado multidiciplinario.
“Su vida corre un alto riesgo por la complejidad de las quemaduras que hay en su cuerpo”, subrayó.
Como sabemos Rosa Mirasol Álvarez Rivera ingresó al hospital de Zarumilla el último 15 de setiembre a las tres de la tarde luego de que Carlos Alberto Bruno Paiva intentara asesinarla quemándola viva.
En este centro de salud la joven agredida contó a las enfermeras y a la médico de turno Yuvisa Cabrera Ocampo que su pareja le roció gasolina en todo el cuerpo y luego prendió un fósforo y se lo arrojó. Eso ocurrió después de que su pareja Carlos Alberto Bruno Paiva le reclamara un dinero que supuestamente Rosa Mirasol le debía a su cuñado.
Estas declaraciones las dio a varias enfermeras, una técnica y la médico de turno.
REPRESALIAS. Sin embargo, después de que la joven fue trasladada al hospital regional de Tumbes, sorpresivamente cambió su versión e indicó al fiscal Melvin Ludeñas que las quemaduras en su cuerpo se las provocó ella, cuando estaba quemando basura en su corral.
No obstante una técnica en enfermería relató a la Defensoría del Pueblo que una mujer llegó al centro de salud de Zarumilla con actitud sospechosa y dijo ser su familiar, pero no quiso identificarse.
Varias enfermeras oyeron que la mujer desconocida le pidió a la víctima que piense en su hija antes de denunciar a su expareja, instándole temor a Rosa Mirasol.
Todo esto fue reportado a la Defensoría del Pueblo, quien luego informó de lo ocurrido a la Policía y al Ministerio Público, para que estas entidades hagan su trabajo, y no archiven el caso.
“Hay una tentativa de feminicidio contra esta joven, por ello hemos recopilado los testimonios de los vecinos y del personal de salud”, comentó Abel Chiroque a diario Correo, quien ayer por la noche interpuso la denuncia ante la comisaría por el delito antes mencionado.
MENOR FUE TESTIGO DE ACTO. Vale precisar que Bruno Paiva sin ningún remordimiento tomó la gasolina que tenía en su vivienda y la vació en el cuerpo de su conviviente pese a la presencia de su menor hija de dos años, así lo refrenda la denuncia policial presentada por la Defensoría del Pueblo.
El fiscalizador se movilizó hasta la vivienda de Mirasol en el A.H Edmundo Romero Da Silva para verificar el estado de físico y emocional de la niña de dos años.
Ahí constató que la menor se encontraba en la vivienda de Mayra Castro Chiroque, y su conviviente Miguel Reyes Paiva y sus cuatro hijos. La Defensoría dejó constancia que la madre del agresor Tempora Paiva Antón se hallaba en la vivienda.
Los familiares de la niña señalaron que la menor no estuvo presente al momento en que se produjeron los hechos, sin embargo en unas primeras declaraciones la víctima precisó que su pequeña hija presenció el terrible ataque.
Este nuevo atentado contra una mujer dejó en shock nuevamente a los tumbesinos, ya que ha transcurrido sólo un mes desde que Carlos Feijoó intentó matar a su expareja Milagros Rumiche en una desolada playa.
La joven madre terminó con fractura de tabique, el rostro golpeado y problemas en el cuello. Hasta la fecha la Policía no captura al agresor de la tumbesina, quien vive con temor por su vida y la de sus familiares.

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