Actriz Claudia Dammert: "Crucé el infierno con mis ángeles"
Actriz Claudia Dammert: "Crucé el infierno con mis ángeles"

La reconocida actriz Claudia Dammert conversó con el diario Correo y habló de su "nueva vida" después de divorciarse, de sus anécdotas con la actriz estadounidense Meg Ryan y el actor neozelandés Russell Crowe en el filme Proof of life (2000), de sus próximos proyectos laborales y de la puesta teatral Lúcido, que protagoniza desde hoy en El Olivar.

C: ¿Cuál es su papel en la obra Lúcido?

CD: Tengo un personaje complejo, muy difícil, que defiende a su hijo Lucas porque piensa que su hija Lucrecia regresa para quitarle el riñón que le donó. Es una puesta tragicómica, llevada de manera muy inteligente por Gerardo García Frkovich.

C: También participa en la película Fruta Seca...

CD: Sí, ahí soy una mujer que nunca fue nada y que empieza a descubrir su verdadera sensualidad, sexualidad, y lo valiosa que es a través de la marinera. Yo, por ejemplo, cumplo 63 años en agosto, y siento que estoy descubriendo a una Claudia que no conocía.

C: ¿Cómo era usted antes y cómo es ahora?

CD: Claudia era una mujer muy segura, pero por dentro insegura. Muy triste en un montón de cosas, necesitada de mucho afecto que viniese de afuera. Esta Claudia está aprendiendo a quererse de tal manera que se divierta mucho con ella misma. Si la persona no está en ese momento, no llora, no suplica, ya no te mueres de amor sino que vives de amor, empezando por ti. Y eso lo voy descubriendo cada día más y me encanta.

C: ¿Está satisfecha con lo que le ha tocado vivir?

CD: Sí, creo que he sido muy privilegiada con todo, con las caídas, con las bajadas, con el infierno. Siempre he dicho que he cruzado el infierno acompañada de ángeles y estoy totalmente convencida de que todo lo que me ocurre es solo para mejor. Ahora estoy tratando ser más coherente y consecuente con lo que digo y hago.

C: ¿Cuándo sintió ese gran cambio?

CD: Cuando decidí divorciarme el año pasado (de Oscar Ciccone), creo que fue lo mejor que me pudo pasar, ya lo superé. He recuperado a mis hijos, a mi nieta y he visto la vida con otros colores, me he vuelto más humilde.

C: ¿Era muy déspota?

CD: Eh, digamos que era de las que sabían todo, vivía en el paraíso. ¿Quién me podía decir que no?. Yo tenía la razón en todo. Pero una va aprendiendo y se da cuenta que la gente que había puesto en un pedestal era, desde tu visión, pequeña. Tu visión se agranda y ya no es un pedestal, es un banquito de mierda, jajajaja. Yo jamás pude hacer nada de lo que había recomendado, ¡nada!, todo al revés, muchas veces la he cagado profundamente.

C: Cambiando de tema, ¿recuerda alguna anécdota con Meg Ryan o Rossell Crowe?

CD: Modestia aparte, diría que si ves bailar a Meg Ryan, y así cómo hablábamos nosotros, no hubiera quedado bien parada, jajaja. Con ella tuve una anécdota muy graciosa. Creyó que le estaba invitando cocaína cuando le ofrecí mate de coca en Quito. Estaba verde y recuperó su color, empezó a sentirse bien y tuvimos una relación más amical. (Por Carlos Narciso)