La reconocida actriz Diana Quijano vuelve al teatro encarnando a Masha, una madura estrella de cine americano que vive un romance con un joven bailarín, Spike, y que al regresar a la casa familiar, participará de la explosión de resentimientos de sus hermanos.
De esta comedia, titulada Vanya y Sonia y Masha y Spike (original de Christopher Durang), y de otros asuntos, la intérprete de 53 años nos habla en esta entrevista.
¿Qué te identifica con este personaje?
Yo siempre lo decía en broma, pero este personaje (Masha) se la pasa diciendo que su gran pasión es el teatro clásico; sin embargo, tomó el camino de las películas y la fama mundial. Mi similitud con ella es que yo siempre he querido hacer teatro -clásico y comedia- y lo que he terminado haciendo son telenovelas. Esa es mi gran frustración.
Tu inclinación por las telenovelas, entonces, no se da por una decisión propia sino porque así se te presentaron las oportunidades…
Sí y no. Yo solía decir cuando vivía acá que hacía televisión para pagar las cuentas, pero lo que me gustaba era el teatro. Toda la vida he querido hacer teatro, desde chiquita, por cosas de la vida, situaciones sentimentales, me fui del país, tuve la suerte de castear para una novela, hacer otra y otra. En 20 años, he hecho como 16 o 20 proyectos que si los miras para atrás parece que todo el tiempo hubiera estado ocupada, pero no, he hecho de todo cuando he estado afuera, pero siempre queriendo volver a hacer teatro.
¿Cómo es la vida para un actor reconocido en Perú que luego quiere abrirse camino afuera?
Te voy a decir cómo es al revés. Yo tengo cartel afuera porque he trabajado mucho allá, pero me cuesta mucho entrar al medio. Muchísimo.
¿Cuáles son las trabas?
No tengo la menor idea, no me llaman. De repente para mi edad hay menos personajes o porque tengo el estigma de que soy cara por haber trabajado afuera. He trabajado en dos proyectos: en Canal 7, en Nuestra historia, con un personaje chiquito y en la serie De mendigo a millonario, también de 30 capítulos.
Ese problema es el mismo que viven las estrellas de Hollywood, pero es más por la edad...
Sí, hay más roles de gente menor que de gente contemporánea. Es normal. Una vez escuché decir a un superactor americano que quería llegar a viejito para hacer unos personajes contundentes, pero hay más actores para ese personaje; es decir, hay más oferta, menos demanda. También los productores deberían ser lo suficientemente inteligentes para pensar no solo en el presupuesto, sino invertir más y coger un actor local que tiene cartel afuera y vender su producto.
En Perú no hay mucha producción local, ¿a qué se debe ello?
Yo creo que la cultura chicha nos ha hecho mucho daño. La despuntada que tuvo (José Francisco) Crousillat fue muy buena, pero las circunstancias llevaron a que todo se fuera al diablo, a raíz de eso se fue todo para Colombia, Bogotá -que tiene escenarios lindos, preciosos que no hay en Miami- y comenzó a producir para Telemundo. Y nosotros al tener la ciudad que tenemos, donde nunca llueve, lo desaprovechamos. Este (país) sería el paraíso para las producciones de televisión. Hay escuela, lo que pasa es que la cultura chicha nos ha hecho mucho daño. Acá el ‘ya que chuchismo’ está muy arraigado. La única forma de progresar es no ser tan permisivo.
¿Te han hecho propuestas para hacer cine?
En el cine peruano saldría de turista, ¿no? (risas). Sí, me han hecho una propuesta, están recaudando fondos, la película está basada en una obra de Alonso Cueto (La venganza del silencio), se llama El silencio y la venganza, la dirigirá Alberto “Chicho” Durant.
PERFIL
Diana Quijano
Actriz (53)
Fue modelo, actuó en la serie Gamboa y en el extranjero trabajó en Guadalupe, Gata Salvaje, Bella calamidades, Prisionera, Victoria, Niñas mal, Los herederos del monte, etc.

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