El último zapateo de Amador Ballumbrosio
El último zapateo de Amador Ballumbrosio

Ya no podremos escuchar sus clásicos "Vamos pa? Chincha familia" y "Akundun" al que nos tenía acostumbrados. Tras una larga batalla contra la diabetes y sobrevivir a un derrame cerebral que lo obligó a dejar los escenarios, el máximo exponente de la música negra Amador Ballumbrosio Mosquera dejó para siempre su cajón, su violín y su inconfundible zapateo tras fallecer la noche del lunes víctima de un paro cardíaco. Tenía 75 años.
En su casa de siempre, ubicada en la calle San José 325, del distrito chinchano de El Carmen, el nunca bien ponderado patriarca del numeroso clan Ballumbrosio congregó el pesar de familiares, colegas y amigos suyos, entre ellos el músico Miki González, quien años atrás le rindiera homenaje con el tema A gozar sabroso. "Él era un padre para mí, un gran ejemplo como profesional y ser humano", expresó aconcojado.
Según su hijo "Chevo", los restos mortales del renombrado cajonero, violinista y zapateador recibirán cristiana sepultura hoy en el cementerio del pueblo San Francisco de Asís (luego le rendirán un homenaje en el parque municipal de su localidad), en vista de que esperan el arribo de EE.UU. de la hija mayor, Carmen. Otros herederos, la mayoría dedicados a la música, no podrán llegar al entierro ya que residen en Europa.

CONDECORACIÓN PÓSTUMA. "Lo hemos perdido, pero quedan sus enseñanzas. Es una gran pérdida para la música peruana, no sólo para la tradición negra", manifestó otra cultora de nuestro arte negro, Susana Baca, quien sugirió que deberían concederle algún reconocimiento póstumo .